¿Nuevo desastre el 19 de Marzo producto de la “Superluna”?

12 marzo 2011 at 13:45

Excelente artículo de Eduardo Unda-Sanzana, no podemos quedarnos siempre con lo primero que nos digan y ya. Sobretodo si una afirmación nos afecta o perturba, hay que someterla a prueba antes de aceptarla sin más.

Cuando hacen profecías los astrólogos juegan al “puede”. Si no aciertan en lo que dijeron, el haber dicho “puede” los salva, pues aclaran que nunca afirmaron con certeza que el fenómeno ocurriría. En cambio si aciertan, al día siguiente los verá en la prensa pidiendo reconocimiento por haber anunciado el fenómeno. Eso les permite decir una gran cantidad de cosas al azar y sólo destacar el mínimo porcentaje en que (igualmente por azar) más o menos aciertan. Un astrólogo que estos días busca fama de ese modo es Richard Nolle, quien comenta que el día 19 de marzo “puede” haber una serie de desastres naturales asociados a lo que él llama una “superluna”, esto es, que la Luna estará en uno de los puntos más cercanos a la Tierra durante su camino en el espacio. Salfate, regalón de La Red y de la Universidad del Mar, se ha hecho eco de esta teoría y ya se encargó de divulgarla por televisión, además de agregar una cosecha propia de fenómenos que él asegura que están asociados a la Luna y que “pueden” ocurrir ese día.

Decir “puede” es buen negocio. El que lo dice no corre ningún riesgo y sólo cobra las ganancias cuando las hay. Hagamos algo más valiente y pongamos un poco de reputación profesional en la línea de fuego. Nollan y Salfate tienen razón cuando afirman que la Luna a veces se acerca a la Tierra en su trayectoria. En términos técnicos decimos más precisamente que la Luna tiene una órbita elíptica. Por si su geometría está algo oxidada, le recuerdo que una elipse es una especie de circunferencia alargada. Mire la siguiente figura:

La circunferencia está en verde, la elipse está en rojo. ¿Ve la diferencia? Si la Luna tiene una órbita elíptica, esto quiere decir que efectivamente hay partes de su órbita en que la Luna se encuentra más cerca de la Tierra que en otras partes de la misma órbita. De sus ramos de ciencia del colegio a lo mejor recuerda que la fuerza de gravedad entre dos cuerpos es mayor al ponerlos más cerca uno del otro. Si la fuerza que la Luna ejerce sobre la Tierra depende de su distancia, entonces en principio podría ser cierto que la órbita elíptica produjera fuertes diferencias en el tirón gravitacional entre ambos cuerpos, lo que desde nuestro punto de vista se traduciría en terribles cataclismos. ¿O sea que Nollan y Salfate tienen razón? No. Lo que no hemos considerado hasta este punto es qué tan elíptica es la órbita lunar.

Para medir qué tanto se diferencia una elipse de una circunferencia se usa una cantidad llamada “excentricidad”. En términos sencillos la excentricidad es un número que va entre 0 y 1. Si el número es 0, tenemos una circunferencia. Mientras el número más se acerca a 1, más y más deformada se encuentra la circunferencia y por tanto más importantes serían los efectos de distancia entre cuerpos como la Luna y la Tierra. El valor de la excentricidad para la órbita lunar es 0.055. ¡Es casi 0! Si dibujamos la órbita de la Luna en verde versus una circunferencia en rojo obtenemos esta figura:

¿Puede ver siquiera que hay dos curvas en la misma figura? La órbita lunar es tan, pero tan poco elíptica que es casi imposible notar que se trata de una elipse si no hacemos medidas con instrumentos de altísima precisión. Espero que esto le deje claro que el acercamiento lunar del 19 de marzo no es nada del otro mundo… La distancia a la Tierra prácticamente no cambia, así que la fuerza que ejerce sobre la Tierra prácticamente no cambia tampoco. Pero espere, eso no es todo. Lo que le dibujé en la figura de más arriba es una órbita, de modo que la Luna está siguiendo ese camino cada vez que da una vuelta en torno a la Tierra, es decir, aproximadamente cada mes. ¿Cada mes? Sí, cada mes. El mes pasado, por ejemplo, la Luna estuvo prácticamente a la misma distancia. Y el mes anterior. Y el anterior al anterior. ¿Por qué entonces Nolle pone especial atención a algunos de estos acercamientos?

Como usted puede ver en un reporte preparado por NASA, el acercamiento mensual máximo entre la Luna y la Tierra varía entre 356 y 370 mil km en un período de 5000 años, de modo que el valor medio de ese acercamiento es alrededor de 363 mil km. A Nolle le parece que son importantes aquellos acercamientos en que la distancia entre la Luna y la Tierra es igual o menor que esos 363 mil km. Tan importantes son para él esos acercamientos que les llama “superlunas extremas”. Además, por alguna razón más difícil de entender, a él le parece importante qué iluminación tenga la Luna cuando el acercamiento se produce. Esto es como decir que 1 kg de azúcar será más pesado si usted lo ve iluminado de frente, pero bueno… Sigamos el juego y digamos que los acercamientos que él selecciona son los importantes y los demas no.

En los últimos 50 años los terremotos más fuertes del mundo han ocurrido en estas fechas (el último número es la magnitud):

  • 22 mayo 1960, Chile, 9.5
  • 13 octubre 1963, Rusia, 8.5
  • 27 marzo 1964, USA, 9.2
  • 4 febrero 1965, USA, 8.7
  • 26 diciembre 2004, Indonesia, 9.1
  • 28 marzo 2005, Indonesia, 8.6
  • 12 septiembre 2007, Indonesia, 8.5
  • 27 febrero 2010, Chile, 8.8
  • 11 marzo 2011, Japón, 8.8

En los mismos 50 años las superlunas extremas de Nolle ocurrieron en:

  • 20 noviembre 1972
  • 8 enero 1974
  • 26 febrero 1975
  • 2 diciembre 1990
  • 19 enero 1992
  • 8 marzo 1993
  • 10 enero 2005
  • 12 diciembre 2008
  • 30 enero 2010
  • 19 marzo 2011

¿Ve alguna correlación entre las dos series de fechas? Para nada. Como él quiere vendernos su teoría como sea, nos pide que no nos fijemos sólo en las superlunas extremas (que según él debieran ser las de mayor influencia) sino también en otras superlunas ordinarias, de las cuales ocurren unas 5 cada año. Eso hace que el número de fechas posibles aumente a unas 50, y bueno, mientras más números compre, más posibilidades tengo de ganar 🙂 de modo que de vez en cuando alguna superluna ordinaria cae por casualidad a unos días de diferencia, o una semana, o lo que a él le parezca conveniente (como en el caso de Japón) de un terremoto importante. Esto a él le parece muy significativo… Por supuesto que no da ninguna explicación de por qué en la mayoría de sus superlunas no ocurre nada especial.

¿Necesitamos preocuparnos el 19 de marzo? Sólo lo mismo que nos preocuparíamos cualquier otro día. Lucrar de sembrar el miedo y promover la ignorancia requiere cierta bajeza moral que ojalá sea poco común en Chile, aunque ya hemos visto que no es inexistente. Usted cuide a quienes lo rodean, no promoviendo vivir en base a miedos infundados sino construyendo una cultura de la prevención. Vivimos en un país sísmico y por mucho que nos dé una falsa sensación de seguridad creer que hay personas con algún poder de predecir cuándo ocurrirá una catástrofe, lo cierto es que aún no tenemos los medios de predecir cuándo tendremos otro terremoto. ¿Qué hacer entonces? Estar siempre preparados. Es obvio ¿no?