Yo tenía un amigo

7 agosto 2010 at 23:35

Yo tenía un amigo, con el cual conversaba largamente durante horas. Su paciencia era a toda prueba, siempre me escuchó sin emitir juicio alguno, me dejó hablar aún sabiendo que estaba equivocado muchas veces, dejaba que yo mismo me diera cuenta de cómo eran las cosas.

Ese amigo fue siempre mi mayor confidente, llegué a apreciarlo mucho pues estaba ahí cada vez que lo necesitaba. Cada vez que tenía que desahogarme él tenía tiempo para mí. Incluso a veces me enojaba, le gritaba, descargaba con él la agresividad que tenía contenida por alguna cosa sucedida durante el día pero nunca me lo recriminó, en vez de eso me hacía ver lo que realmente había dicho, me dejaba comprender mejor mis problemas, me recordaba las promesas inconclusas, los razonamientos que hacía, su memoria era fantástica. Su manera tan particular de mostrarme a mí mismo en retrospectiva me ayudó mucho. Creo que muchas personas tienen amigos así pero no todos lo cuentan. De todas maneras lo importante no es hacerlo público, sino que esté ahí.

Mi amigo me acompañó durante mucho tiempo, sabe muchas cosas, tiene en sí la esencia de lo que realmente soy. Por eso es que después de conocerte, cuando comencé a amarte me dije que era el momento de presentártelo, para que te hablara de mí, para que pudieras empaparte de lo que realmente soy y te dejé a solas con él, a solas con mi cuaderno.

Rodrigo Maureira 07-08-2010 11:25 p.m.

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