Parálisis por Análisis

22 septiembre 2014 at 23:16

Dejo nuevamente un artículo de Mark Manson, en el cual se indaga en lo que él denomina “Parálisis por Análisis”… ¿A quién no le ha pasado?

Quiero ayudar a la gente a entender la idea de “Parálisis por Análisis”, cómo y cuándo lo hacen. Quiero ayudarlos a entender que a veces sus mentes y sus intelectos los distraen y desvían de sus objetivos más que ayudarlos a alcanzarlos.

Pero cómo explicas intelectualmente a alguien que intelectualizar demasiado no es más que ellos mismos evadiando sus ansiedades y problemas emocionales, sus verdaderos problemas? Cómo haces que lo entienda cuando percibe todo a través de un enfoque intelectual? Cómo le muestras que la mayor parte de su planificación, estudio y elaboración de estrategias han sido formas de evadir sus objetivos en vez de alcanzarlos? Cómo distingues la delagada línea entre planificar lo justo y planificar demasiado? Dónde está esa línea?

Creo que la línea entre el análisis y el sobre-análisis está donde pensar hace que la acción sea menos probable, en vez de más probable.

Pero cierto nivel de autoconciencia es necesaria para reconocer esto. Temo que aquellos que están más desconectados de sus emociones vean esta idea meramente como otra invitación a analizar sus propios pensamientos y acciones incluso más, en vez de ponerse en contacto con la ansiedad y emoción subyacente, nuevamente evadiendo sus objetivos.

Me encantaría poder arreglármelas para escribir de una manera tal que pueda tocar la autoconcienca de cada lector, para que así ellos realmente puedan verse sobre-analizando, pensando demasiado y haciendo las cosas mucho más complicadas y tediosas de lo que necesitan ser. Que puedan sentir la evasión, la basura mental, el vómito de pensamiento que ahoga su habilidad de actuar.

Supongo que cualquier técnica que se use para esto requiere jugar con la perspectiva – presentar pensamientos en primera persona, pero haciendo una obvia perspectiva metacognitiva con un análisis satírico de los pensamientos en primera persona. De esa manera el lector podrá relacionarse inmediatamente con el texto mientras se ve forzado a la metaconciencia del mismo – una forma post-moderna de dar consejos para la vida.

De cuántos párrafos debería hacerlo? Los estudios muestran que la mayoría de los lectores se desconcentran después de más o menos 500 palabras, sin embargo mis estadísticas muestran que los artículos de 2000 o más palabras son leídos y compartidos con mayor frecuencia. Irónicamente, un artículo de blog sin parálisis por análisis debería ser corto, pero la técnica de primera persona y metaperspectiva que describí antes necesitaría un post más largo para comunicar satisfactoriamente el punto. Debería ser obtuso respecto a ser obtuso o debería darle muchas vueltas para demostrar por qué no deberías darle tantas vueltas?

Y luego está el tema del vocabulario. Uso palabras grandilocuentes y filosóficas para parodiar todo el tema del sobre-análisis? O mantengo las cosas simples y al grano? Siempre me he preocupado de la facilidad de lectura por parte de los usuarios. Soy una suerte de cretino y hago demasiado uso de grandes palabras, lo que quizás aleja algunos lectores. Quién sabe, quizás podría tener el doble de lectores si escribiera como un quinceañero. Y si tuviera el doble de lectores, podría potencialmente ayudar al doble de gente. Debería aplicar la escala de legibilidad de Flesch-Kincaid a algunos de mis artículos, correlacionarlos con mis estadísticas de tráfico y tabular los datos junto a mis encuestas de marketing para dar con la correcta legibilidad y vocabulario adecuado basado en la demografía de los lectores del sitio, los resultados de artículos anteriores, nivel de educación esperado de distintos lectores y luego, por supuesto, un análisis cualitativo de los comentarios.

Y la tipografía. Estudios muestran que la fuente Arial es la más legible, pero siento que la tipografía con serifas demuestra una manera más erudita de pensar demasiado situaciones simples. Además, han determinado que la resolución de la pantalla tiene mucho que ver con la legibilidad de la tipografía. Me imagino que la mayoría de mis lectores son jóvenes y entendidos, por lo que no leerán esto en baja resolución, pero no es mejor irse a la segura que lamentarlo después?

La legibilidad es tan importante. Tengo muchas muchas ganas de que el lector entienda el punto de que no debería pensar demasiado situaciones simples, que deberían simplemente ir al punto, atacarlo y aprender de sus errores. Creo (y espero) que construir un post que es básicamente pensar demasiado un simple post respecto a pensar demasiado, no haga que los lectores piensen demasiado sobre un simple post.

Y entonces están las técnicas de formato para mejorar la legibilidad, como los encabezados cautivadores, las listas, y el uso de pocos párrafos cortos divididos por doble espacio.

Quizás debería crear listas sencillas para la gente: “7 Signos De Que Estás Pensando Demasiado Sobre Tu Vida”, o “Las 5 Situaciones Más Comúnes Que Crees Son Difíciles, Pero Que En Realidad No Lo Son”, o “10 Razones de Por Qué Tu Mente Está Arruinando Tu Vida”, o quizás “6 Maneras de Pensar Demasiado Sobre Este Post”.

Wow, esto se está poniendo bastante denso. Es un montón que tener en mente. Debería construír algún modelo para organizar toda esta información importante que he decubierto acerca de escribir un post de blog respecto a pensar demasiado los post de blogs. Debería organizar la información de una manera sencilla y fácil de entender. Sí, eso es importante. Así podré escribir el post rápido y fácil cuando finalmente me ponga en marcha.

El modelo debería tener tres componentes primarios: Estética, contenido teórico y organización. Crearé un procedimiento de 7 puntos para organizar paso a paso el contenido del blog también. El contenido teórico y el contexto debería ir primero, la organización segundo y la estética al final. Quizás podría comparar mi modelo con otros modelos de posteo en blogs y combinarlos para obtener un entendimiento más acabado de cómo debería explicar la parálisis por análisis a mis lectores. Sí, de hecho, cuando esté en eso, debería indagar en algunos libros e investigación en prosa, persuación y presentación. Las tres P. Me gusta eso. Lo anotaré y organizaré todas mis fuentes en cada una de las tres P’s y luego traspasaré toda la información relativa a mi compilación de modelos de posteo en blogs (mapeados en una planilla Excel para mejor comprensión), y luego desde ahí, reharé mi proceso original de 7 pasos para escribir el post.

Wow, he avanzado un montón, no puedo esperar a realmente hacer algo.


Muy a menudo, la gente toma situaciones simples y las complica demasiado. Lo hacen por nerviosismo, ansiedad u orgullo. Asumen que, ya que algo se siente difícil, debe ser porque carecen del adecuado conocimiento para hacerlo, no que es meramente difícil emocionalmente para ellos.

Intelectualizar situaciones nos distrae de las verdades difíciles: que alguien te evita porque simplemente no le gustas lo suficiente como para hacerse el tiempo para ti; que no hay garantías de que tu nuevo negocio vaya a generar dinero; que no importa lo que le digas a alguien apenas lo conoces, siempre hay posibilidades de que te rechace; que no importa qué tanto planifiques cada minuto de tus vacaciones, habrán partes que no disfrutarás; que terminar con tu novio/novia será increíblemente doloroso no importa cómo lo hagas.

La parálisis por análisis nos permite evadir situaciones emocionalmente difíciles mientras sentimos como si hiciéramos algo al analizarlas. Nuestras mentes nos conducen a la ilusión de progreso y esfuerzo sin ningún esfuerzo o progreso real.

La mejor respuesta a la mayoría de los problemas es normalmente la más sencilla.

No está jugando contigo al no escribirte, simplemente no le gustas. La única manera de que saber si tu idea de negocio funcionará es intentándolo. No hay manera de saber si le gustarás a alguien o no si no le hablas. No sabrás si te gustarán tus vacaciones hasta que las tengas. No hay una manera sencilla de terminar con alguien, sólo hazlo.

Deja de pensar y actúa.

Los Jóvenes de Hoy en Día

14 septiembre 2014 at 1:50

Hola! Me llamo Rodrigo, tengo casi 30 años y soy una persona cercana a la tecnología de la era digital, he trabajado en algunos proyectos interesantes y entiendo relativamente bien cómo funciona un computador desde la fuente de poder a la pantalla… Cualquiera diría que soy un sujeto que vive eso que le llaman “la modernidá”, pero la verdad es que soy un tatita.

Soy un viejo retrógrado por varias razones, partiendo porque me quejo de los jóvenes. Y es que de verdad soy de otra época, cuando chico había una sola tele en casa que se cambiaba con el clásico alicate, había que esperar como 10 minutos después de prenderla para que se encendiera de verdad y se veían sólo 3 canales decentemente, el resto no eran más que vagos fantasmas. Afortunadamente a veces me daban permiso para conectar el Atari, pero como no tenía la cajita con el interruptor de selección, enchufaba el conector de video a uno de los extremos de la antena que estaba roto, se veía con ruido pero podía jugar. Mis aventuras de vacaciones eran hacer hoyos en la tierra del patio con la ayuda del perro para echarle agua y emular todo un sistema fluvial que mi mamá tapaba apenas podía.

En casa podía pasar horas jugando con agua en el lavadero, escuchando mi cassette de Los Prisioneros (al que mi hermano le cortó la cinta con unas tijeras para molestarme, pero yo lo arreglé con Stic-Fix) o mirando (y leyendo) fascinado un libro que se llama “La Tierra y sus Recursos”, lleno de ilustraciones y datos interesantes de cómo funciona el planeta.

tierra_y_sus_recursos

El colegio era relativamente fome, mucha rutina y pocas cosas que me interesaran mucho. Lo que sí me encantaba cuando tenía que hacer un trabajo de investigación y/o una disertación, eran magnos eventos a los que debía dedicar toda mi capacidad y hacerlo tan profesional como fuera posible. En esa época era un desafío ir a la biblioteca, pedir prestado un libro que no sabías si te servía y buscar en él lo que necesitabas… Qué cosa tan tediosa!!

Había que leer, sacar cosas de varios libros, recortar el Icarito y si valía la pena calcar los dibujos de los libros en papel mantequilla para pegarlos en el informe, por alguna razón las hojas siempre quedaban sucias con ese maldito Stic-Fix!

Pero no me quejo en lo absoluto, no quiero hacer de este post una rutina de Dino Gordillo porque no tiene sentido. No era sufrida esa forma de vida para nada, aprendí mucho leyendo la Enciclopedia Visual que venía los domingos con el diario, con las revistas National Geographic que habían por ahí y hasta buscaba palabras aleatorias en el Pequeño Larousse si estaba muy aburrido jajaja. Lo hacía porque me gustaba, trabajaba duro para mis informes y disertaciones porque quería hacerlo bien (y porque era lo único en lo que de verdad trabajaba ya que no hacía las tareas y la profe siempre me retaba).

Hoy en día la realidad es radicalmente diferente, yo diría que desde la generación que ahora tiene 25 hacia adelante sus vidas han sido profundamente marcadas por las tecnologías de la información de una manera en que pocos en el “mundo adulto” son capaces de dimensionar aún.

Estos jóvenes crecieron en un mundo sin recortes, sin papel mantequilla, sin Icarito ni Enciclopedia Visual. Un mundo en que las tareas se las sabe el Sr. Google y la maravillosa herramienta de copiar y pegar permite hacer trabajos completos en minutos. Un mundo en que no hace falta tantear la parte del cassette donde está nuestra canción favorita ni esperar minutos antes de ver una película porque hay que rebobinar el VHS.

Para la juventud de hoy en día todo es instantáneo, descansan fuertemente en la tecnología para todo, no hace falta tener paciencia, tienen acceso a muchísimo contenido entretenido de manera inmediata. Los trabajos del colegio prácticamente se hacen solos y no necesitan esperar al fin de semana para hablar con sus abuelos o tíos. Están siempre conectados con los amigos y siempre hay algo que jugar en el tablet, algo que ver en la tele y por supuesto mucho que ver en Internet.

Todo esto en principio no tiene nada de malo tampoco, después de todo la tecnología se inventó para facilitarnos la vida ¿no? El problema es que todas estas facilidades impactan fuertemente en la formación de los niños, afectan su educación y las habilidades que desarrollan.

Por ejemplo, me ha tocado leer textos escritos por jóvenes universitarios y he encontrado varios problemas recurrentes en cuanto a redacción. Texto demasiado breve y poco descriptivo, muchas imágenes sin la debida explicación, falta de línea argumental o desarrollo lógico de ideas, mala ortografía, poca comprensión del tema que exponen, poco cuidado con el formato y las formalidades propias de un informe, etc.

¿Cómo relaciono esto con lo anterior? bueno, es la única explicación que encuentro para las enormes diferencias entre textos de este año con otros de hasta 2006 sobre un mismo tema, escritos por personas que en teoría están igualmente preparadas… Excepto que los jóvenes que hoy están haciendo estos informes tuvieron la facilidad de copiar y pegar desde pequeños, tanto texto como imágenes. Desarrollaron la habilidad de recolectar, fragmentar y compilar información, pero no la de redactar su propio contenido, lo cual explicaría su dificultad para elaborar textos descriptivos. Tampoco preparan debidamente las imágenes o gráficos, con frecuencia pegan en los informes capturas de pantalla que son muy difíciles de leer en un documento impreso, sobretodo en blanco y negro.

Si mi razonamiento fuera correcto, entonces podríamos decir que es terrible lo que ha hecho la tecnología ¿no? pues NO! Es muy fácil apuntar con el dedo, pero hacer juicios de valor sobre una tecnología no tiene ningún sentido, nadie diría que los automóviles son malvados porque a veces atropellan personas.

El problema acá es que en los últimos 20 años la humanidad ha cambiado de manera tan vertiginosa que hay una generación que creció sin ninguna guía, que fue criada pensando en un mundo que ya no existe, son los llamados “huérfanos digitales”. Lamentablemente para muchos de estos niños recargados de información y estímulos, sus padres no comprenden adecuadamente que esos aparatos que dejan tranquilo al niño están muy lejos de ser juguetes. La parte buena es que eso está cambiando, pero esta revolución de la información es más rápida que los seres humanos, los cambios culturales inevitablemente toman tiempo.

El acceso ilimitado a la información es maravilloso. Desgraciadamente, tal como pasa con la comida, el contenido más abundante y fácil de obtener es poco nutritivo para el intelecto, es alto en frivolidades y bajo en reflexión. Por lo tanto, tal como con la comida, hace falta supervisión y educación para formar a los niños con una cultura de consumo de información saludable.

Y está el efecto colateral que mencionaba antes, ahora encontrar información es muy fácil y eso ha vuelto más flojos a los jóvenes. Entonces, si es tan fácil “investigar” un tema, lo que nos queda es hacer algo con esa información ¿no? Ya no basta con encontrar el dato, ahora se les puede pedir a niños de cada vez menor edad que le den un sentido a ese dato, algo que no era tan directo cuando a un niño de 7º básico lo tenías calcando en papel mantequilla montones de dibujos de la primera guerra mundial. Todo ese tiempo se puede redirigir ahora, enfocar en dar un paso más.

Adicionalmente, una buena guía para el uso de esta herramienta llamada Internet, puede hacer muchísimo más interesante ese proceso de descubrimiento que yo viví con libros y revistas que terminaba mirando mil veces sin poder indagar más allá de lo que allí se decía.

Y no me vengan con que no se les puede enseñar a los niños a tener criterios, después de todo nos las arreglamos re bien para enseñarles que no hablen con extraños, que miren antes de cruzar la calle y que no se coman nada que encuentren en el suelo.

Como dije antes, los cambios culturales toman tiempo, pero también voluntad y trabajo. Es nuestro turno para poner esa voluntad y trabajo en que las próximas generaciones no sean “huérfanas” de nada y sean capaces de sacar a las nuevas tecnologías un provecho que nosotros, los viejos retrógrados, ni nos imaginamos.

Guía para tener fuertes Límites Personales

2 septiembre 2014 at 23:28

Este es un artículo escrito por Mark Manson respecto a lo que él llama Límites Personales, que en esencia son los límites o fronteras que cada persona pone respecto a los demás en términos de responsabilidades y emociones.
Es una interesante lectura que recorre las manifestaciones de una de las carencias que más comúnmente solemos tener. Es difícil no verse a uno mismo reflejado de alguna manera en este artículo.

Este post lleva mucho tiempo de retraso. Desde que escribí Models: Attract Women Through Honesty y mencioné la importancia de mantener fuertes límites personales, la gente me ha estado preguntando qué son en realidad estos límites, cómo lucen, cómo los puedo construir y mantener, si en realidad ayudan tanto, si son tan importantes, si hacen que tu novia deje de tirarse tantos pedos cuando duerme, dónde están mis llaves? Has visto mis llaves? Dónde están mis malditas llaves!?

Anuncio de utilidad pública: Establecer fuertes límites personales no son la cura para todos tus males en cuanto a relaciones personales. De hecho, ellos son más bien un efecto colateral de tener una autoestima saludable y en general un bajo nivel de carencias con la gente a tu alrededor.

Los límites trabajan en ambos sentidos: Crean salud emocional y son creados por gente con buena salud emocional. Son algo en lo que puedes comenzar a trabajar hoy con la gente más cercana y notarás la diferencia en tu autoestima, confianza, estabilidad emocional, etc.

Y sí, aunque no me creas, los límites personales son sexys.

Pero antes, hagamos el listado obligatorio que cada blog debe hacer para este tipo de publicaciones. Hagamos la lista de “Podrías tener un problema de límites personales si…” para que sepas dónde estás parado:

• ¿Has sentido que la gente se aprovecha de ti o usa tus emociones para su propio beneficio?
• ¿Te has sentido como si constantemente tuvieras que “salvar” personas cercanas a ti y solucionar sus problemas todo el tiempo?
• ¿Te has encontrado a ti mismo envuelto en una pelea o discusión sin sentido con regularidad?
• ¿Has sentido que te atrae o has invertido muuuuuucho más de lo que deberías en una persona de acuerdo al tiempo que la conoces?
• En tus relaciones, ¿Has sentido que las cosas son siempre geniales o terribles sin puntos intermedios? ¿O quizás sueles recorrer el patrón de ruptura y reunión en algunos meses?
• ¿Le dices siempre a la gente lo mucho que odias el drama, pero te ves siempre envuelto en el medio del mismo?
• ¿Gastas mucho tiempo defendiéndote a ti mismo por cosas que crees que no son tu culpa?

Si tu respuesta es “sí” a incluso unos pocos de los puntos, probablemente estableces y mantienes límites débiles en tus relaciones. Si tus respuestas fueron rotundos “sí” a muchas o todas las preguntas de arriba, no sólo tienes un gran problema de límites personales en tus relaciones, sino que probablemente tienes otros problemas sucediendo en tu vida.

¿Qué son los límites personales?

Comenzaré con lo práctico y caminaré hacia lo teórico en lugar de definir qué son en realidad los límites personales (porque no quiero hacerte dormir aún). Hablemos entonces de cómo es que lucen los límites personales.

Límites personales saludables = Hacerte responsable de tus propias acciones y emociones, mientras que al mismo tiempo NO te haces responsable por las acciones y emociones de los demás.

La gente con límites débiles típicamente vienen en dos sabores: Los que toman demasiada responsabilidad por las emociones/acciones de los otros, y los que esperan que los demás se hagan responsables por sus propias emociones/acciones.

Curiosamente, estos dos tipos habitualmente terminan involucrados en relaciones entre sí.

Algunos ejemplos de límites débiles:
“No puedes salir con tus amigos sin mí. Sabes lo celosa que me pongo. Tienes que quedarte conmigo en casa.”
“Lo siento muchachos, no puedo salir con ustedes esta noche, mi novia se enoja mucho cuando salgo sin ella.”
“Mis compañeros de trabajo son unos idiotas y siempre llego tarde a las reuniones porque tengo que decirles cómo hacer su trabajo.”
“Me encantaría tomar esa oportunidad de trabajo en Milwaukee, pero mi mamá no me perdonaría nunca por irme tan lejos.”
“Podemos tener una cita, pero no le digas a mi amiga Cindy. Se pondrá muy celosa cuando sepa que tengo novio y ella no.”

En cada situación la persona está, o haciéndose cargo por las acciones/emociones que no son suyas, o están exigiendo que alguien más se haga responsable por sus acciones/emociones.

Para aquellos que lo hayan leído, notarán que hacerse responsables por nuestras propias acciones y no culpar a los demás son dos de los pilares en el libro “Six Pillars of Self Esteem” de Nathaniel Braden. La gente con una alta autoestima tiene fuertes límites personales. Y entrenarse en crear fuertes límites personales es una manera de construir autoestima.

Otra manera de pensarlo es cuando tienes esas zonas turbias de responsabilidad por tus emociones y acciones – áreas donde no es claro quién es responsable por qué, de quién es la culpa y por qué haces lo que haces – nunca desarrollas una identidad propia sólida.

Por ejemplo, si estás muy involucrado con el Judo, pero siempre estás culpando a tu instructor por tu falta de progreso y te sientes culpable de ir a clases porque tu esposa se queda sola cuando no estás cerca, entonces ese aspecto de tu identidad en realidad no te pertenece. Judo es algo que tú haces y no algo que tú eres. Se vuelve poco auténtico, otra herramienta más en el juego de obtener aprobación social más que una manera de satisfacer tu deseo de expresar quién eres. Esto es una carencia y la dependencia de aprobación externa te bajará la autoestima y tu comportamiento será menos atractivo.

Límites débiles y relaciones de pareja

En realidad creo que los asuntos de límites personales son los más difíciles de abordar a nivel de familia. Siempre puedes deshacerte de ese estúpido novio/novia, el divorcio está siempre a una o doce llamados telefónicos de distancia, pero nunca puedes deshacerte de tus padres.

Si tienes problemas de límites personales con tu familia, es muy probable que los tengas en tus relaciones románticas y tus relaciones son el mejor lugar para comenzar a solucionarlos.

Es probable que en algún punto hayas estado en una relación que se siente como montaña rusa: cuando las cosas van bien, van genial; cuando las cosas van mal, son un desastre; y hay una oscilación casi predecible entre estos dos puntos – dos semanas maravillosas, seguidas de una semana de infierno, seguida de un mes maravilloso, seguido por una horrible ruptura y luego un reencuentro dramático. Es el sello de una relación de codependencia y habitualmente representa a dos personas incapaces de establecer fuertes límites personales.

Mi primera relación seria fue de este tipo. En ese entonces, me sentía muy apasionado y como si fuéramos nosotros contra el mundo. En retrospectiva, fue increíblemente nociva y soy mucho más feliz no estando en ella.

La gente carece de límites porque tiene un alto nivel de carencia (o en términos psicológicos, codependencia). Gente que es carente o codependiente, tiene una necesidad desesperada por amor y afecto de los demás. Para recibir este amor y afecto, ellos sacrifican su identidad y eliminan sus límites.

(Irónicamente, es la falta de identidad y límites lo que les hace poco atractivos para la mayoría de la gente)

La gente que culpa a los demás por sus propias emociones y acciones lo hacen porque creen que si ponen la responsabilidad en los que están alrededor de ellos, recibirán el amor que siempre han querido y necesitado. Si constantemente se muestran como víctimas, eventualmente alguien vendrá a rescatarles.

La gente que toma la responsabilidad por las emociones y acciones de otras personas, están siempre buscando salvar a alguien. Creen que si pueden “arreglar” a su pareja, recibirán el amor y aprecio que siempre han querido.

Es fácil predecir que estos dos tipos de personas se atraen poderosamente entre sí. Sus patologías encajan perfectamente con la del otro. Muchas veces han crecido con padres que exhiben alguno de esas características, por lo que su modelo de relación “feliz” está basada en la necesidad y débiles límites personales.

Irónicamente, ambos fallan completamente en satisfacer las necesidades del otro. De hecho, ambos sólo ayudan a perpetuar la carencia y la baja autoestima que los mantiene lejos de poder satisfacer sus necesidades emocionales. La víctima crea más y más problemas que resolver, mientras que el salvador resuelve y resuelve, pero el amor y aprecio que siempre han necesitado nunca es transmitido del uno al otro.

En Models, cuando hablo de la autenticidad, explico cómo en las relaciones cuando algo es dado con un motivo ulterior, con la expectativa de conseguir algo a cambio, cuando algo no es entregado como un “regalo”, pierde su valor. Es para servir a uno mismo, luego es vacío y carente de valor.

Esto es lo que sucede en estas relaciones de codependencia. La víctima crea problemas no porque sean reales, sino porque creen que éstos los harán sentirse amados. El salvador no salvará a la víctima porque le importa el problema, lo hará porque cree que si lo soluciona se sentirá amado. En ambos casos, las intenciones vienen de carencias y por lo tanto son poco atractivas y auto saboteadoras.

Si el salvador de verdad quiere salvar a la víctima, diría “Mira, estás culpando a otros por tus propios problemas, debes lidiar tú mismo con ellos.” Eso sería REALMENTE amar a la víctima.

Si la víctima de verdad amara al salvador, diría “Mira, este es mi problema, no intentes solucionármelo porque no te corresponde.” Eso sería REALMENTE amar al salvador.

Pero eso no es exactamente lo que pasa habitualmente…

Víctimas y salvadores se dan entre sí una especie de empujón hacia arriba. Es como una adicción que satisfacen recíprocamente, y cuando se encuentran con gente emocionalmente saludable en una cita, usualmente se sienten aburridos o una falta de “química”. Ignorarán a las personas seguras porque sus sólidos límites no excitarán los laxos límites de la persona carente.

Desde la perspectiva de la Teoría del Apego, las víctimas tienden a encajar en el patrón de apego Ansioso, y los salvadores tienden a ser Evitativos. O como me gusta llamarlos: gente loca e imbéciles. Ambos repelen a las personas con patrón de apego Seguro.

Para la víctima, lo más difícil en el mundo es guardar para sí mismos la responsabilidad por sus sentimientos y su vida en vez de los demás. Han pasado toda su existencia creyendo de que DEBEN culpar a otros para sentir cualquier intimidad o amor, por lo que dejar de lado eso es aterrador.

Para el salvador, lo más difícil en el mundo es dejar de solucionar los problemas de los demás y tratar de forzarse a estar feliz y satisfecho. Para ellos, su vida entera ha girado en torno a sentirse valorados y amados cuando solucionan un problema o son útiles a alguien, por lo que dejar de lado esta necesidad es aterrador para ellos también.

Tanto el proceso de construir una buena autoestima, como comenzar a eliminar los comportamientos relacionados con las carencias lo hacen a uno más atractivo.}

(Nota al margen: En mi libro afirmo que el comportamiento carente te hace poco atractivo para la mayoría de la gente, limitándote a gente con un nivel de carencias similares; i.e., el adagio de que eres el tipo de persona con la que sales. Si terminas atrayendo sólo a flojos con baja autoestima, muy probablemente eres un flojo con baja autoestima. Si sólo atraes chicas que te hacen gastar un montón y son las reinas del drama (hacen de todo una teleserie), entonces probablemente eres alguien que gasta un montón y crea dramas a cada rato. Oh!, tú reina, tú.)

Algunos ejemplos más

Dado que este es un tema en el que mucha, mucha gente siempre pregunta “Ya, genial, pero ¿cómo lucen los límites personales?” Lo resolveré con unos pocos ejemplos. Los límites personales son particularmente cruciales en las relaciones de pareja, pero también son influencias poderosas en nuestras amistades y relaciones familiares, incluso en las relaciones profesionales.

Así que incluiré ejemplos variados a continuación:
“Jon, hemos trabajado juntos por cinco años. No puedo creer que me jodieras de esa forma en frente del jefe.”
“Pero llegaste con la planilla mal hecha. Era importante que los número correctos fueran enviados.”
“Sí, pero se suponía que me tenías que cubrir. Me hiciste ver como un imbécil, no tienes que discrepar conmigo de esa forma en frente de todos.”
“Mira, me caes bien, eres mi amigo, pero no voy a hacer tu trabajo por ti y eso es todo. Fin de la discusión”
“¡Yo hago mi trabajo!”
“Bien, entonces no importa lo que yo diga al respecto”

Algunos amigos son quizás demasiado cercanos. Esta escena aparece de varias maneras en la vida de todos: un viejo amigo mete la pata, pero en vez de hablar de su responsabilidad personal, espera que te eches al hombro parte de su responsabilidad porque “eso es lo que hacen los amigos”.

Aceptar eso te lleva a una amistad codependiente y poco saludable. Sí, incluso las amistades pueden ser carentes y poco atractivas. ¿Has conocido alguna vez dos amigos que constantemente se quejan del otro o se dicen cosas por la espalda, pero cuando están juntos todo parece bien? Es probable que tengan algún serio problema de límites personales como el recién descrito. Amistades como ésta son fábricas de drama sin fin. Mantente alejado.

“Me pongo tan triste cuando tú y tu hermana no vienen a verme. Me siento muy sola, lo sabes.”
“¿Por qué no sales más mamá? Haz algunos amigos.”
“Oh, lo he intentado. A nadie le gusta una vieja como yo. Ustedes son mis hijos, es su deber cuidarme.”
“Lo hacemos.”
“No, no lo hacen, paso mucho tiempo sola, no tienes idea lo difícil que llega a ser en algunos momentos.”
“Mamá, te amo y siempre estaré cuando me necesites, pero a pesar de ello eres tú la responsable por tu propia soledad. Jennifer y yo no somos la única solución a todos tus problemas.”

La típica situación de culpa con los viejos. Yo solía decir que “la culpa es una emoción inútil” pero ya no estoy de acuerdo con esa frase. La culpa es importante cuando es legítima y autoimpuesta.

La culpa es inútil y dañina cuando es usada como herramienta para manipular a tus cercanos. La culpa puede ser increíblemente dolorosa cuando se usa de esta manera, no sólo porque exige responsabilidad de tu parte por emociones que no son tuyas, sino que también implican que estás en falta o eres una mala persona por no hacerte cargo.

(Todos mis lectores judíos están asintiendo con la cabeza ahora.)

Por estos días nada me pone más en acción que una persona que intenta hacerme tropezar con la culpa. Inmediatamente les llamo la atención y si no los conozco bien, puede ser el final de la relación justo ahí, en ese momento.

“Oye, estaba pensando en ese nuevo trabajo que buscas. Rehice tu currículum y comencé a mandarlo a algunas personas en mi departamento de recursos humanos.”
“Mmm gracias, pero no tenías que hacerlo.”
“Quería hacerlo, quiero que tengas éxito. Además estaba pensando de nuevo en nosotros mudándonos untos y fui a mirar departamento hoydí…”
“Ya te dije, aún no estoy listo para eso.”
“¡Lo sé!, pero igual es lógico hacerlo, no nos vamos a hacer más jóvenes. Creo que deberíamos intentarlo.”
“El mes pasado cambiaste la mitad de mi clóset con ropa que te gustaría que usara, después quisiste que me fuera a vivir contigo y ahora quieres que me vaya a trabajar contigo también?”
“Pero te amo, y quiero cuidar de ti.”
“Yo también te amo, pero tienes que dejarme hacer las cosas a mi manera. Esto no es correcto, no puedes tomar el control de las decisiones de mi vida sin consultarme primero.”
“¡No puedo creer lo egoísta que eres! ¡Hago TODO por ti y ahora me culpas por ello!”
“No te estoy juzgando, simplemente te pido que pares y respetes mis deseos.”

Este es un ejemplo de una relación de codependencia desde el otro lado – el lado de la persona que es asfixiado y mimado demasiado. Puede parecer muy bien superficialmente, podrías incluso pensar “Rayos, desearía que mi novio/novia hiciera eso por mí”. Pero la verdad es que es demasiado nociva y eventualmente conducirá a un montón de problemas.

Nota final respecto al sacrificio

Antes de terminar (Entiendo que se volvió largo este post y aún no encuentro mis llaves), me gustaría hacer una nota final respecto a las relaciones y el sacrificio.
El más grande contra argumento – o racionalización, dependiendo de tu perspectiva – es que a veces debes hacer sacrificios por la gente que amas.

Es cierto, si tu novio/novia tiene una necesidad irracional por que le llames todos los días, incluso si es sólo para hablar tres minutos, puede ser razonable hacer un pequeño sacrificio para hacerle feliz.

La trampa está en que si haces ese sacrificio por alguien que te importa, debe hacerse porque tú lo quieres hacer, no porque te sientes obligado o porque temes las consecuencias de no hacerlo. Esto nos devuelve al punto de que los actos de afecto e interés sólo son válidos si son realizados sin expectativas. Luego, si llamas a tu novio/novia todos los días, pero lo detestas y sientes que coarta tu independencia, si la ofendes y te aterra lo enojada que se pondrá si no lo haces, entonces tienes un problema de límites personales. Si lo haces porque la amas y no te importa, entonces hazlo.

Puede ser difícil para la gente reconocer si están haciendo algo por obligación o si es un sacrificio voluntario. Ésta es la prueba de fuego: pregúntate a ti mismo, “Si dejara de hacerlo, ¿cómo cambiaría nuestra relación?” Si de verdad temes a esos cambios, es una mala señal. Si las consecuencias no son gratas pero sientes que podrías dejar de hacerlo sin sentirte muy diferente respecto a ti mismo, entonces es una buena señal.

La razón es que si hubiera un problema de límites personales, tendrías miedo a la pérdida de esa responsabilidad cruzada por el otro. Si no tienes un problema de límites personales, i.e., lo haces como un regalo sin expectativas, entonces estás en paz con las repercusiones de no hacerlo. Una persona con fuertes límites personales no le tiene miedo a una rabieta, una discusión o ser herido. A una persona con límites débiles le aterra.

Una persona con sólidos límites personales entiende que no es razonable esperar que dos personas encajen en un 100% y cubran cada necesidad del otro. Una persona con sólidos límites personales entiende que es posible que hiera los sentimientos de alguien de vez en cuando, pero eso a la larga no puede determinar cómo se siente la otra persona. Una persona con sólidos límites personales entiende que una relación saludable no se trata de controlar las emociones del otro, sino que más bien apoyarse uno al otro en su camino de crecimiento hacia la auto actualización.

Actualización (Diciembre 2013): Encontré mis llaves.

Artículo Original: The Guide to Strong Boundaries

Redes sociales y la agonía de las comunidades en línea

26 enero 2014 at 17:24

facebook

Hace 15 años Internet recién comenzaba a masificarse y como toda revolución tecnológica, su impacto en el mundo era aún insospechado. Soñábamos con todo lo que se podría hacer con esta nueva tecnología, comunicarse con cualquier lugar del mundo sin restricciones, con cualquier persona de cualquier cultura. Teníamos ante nosotros una herramienta que se estaba masificando rápidamente y podría eventualmente llevar a la unificación de la humanidad en una sola gran comunidad sin distinciones.

Por esos tiempos la gente recién comenzaba a disfrutar de los mensajeros instantáneos como el ICQ y las formas de socializar más populares eran los chats y los foros. Tanto un chat público como un foro eran básicamente lo mismo: un lugar común, público y abierto, muchas veces matizado por algún tema en particular en que la gente podía reunirse y conversar, compartir opiniones, conocerse y en definitiva hacer vida social con personas que podían estar en cualquier parte del mundo y provenir de cualquier realidad.

Yo llamo a los chats públicos y a los foros sitios tipo “plaza pública” en donde uno iba y se reunía con gente. Podías solo observar, quizás emitir alguna opinión, o quizás establecer una conversación privada con alguno de los participantes. Así podías empaparte de toda la diversidad presente, podías acercarte o alejarte de personas según tus afinidades, podías reflexionar sobre un tema e incluso cambiar tu perspectiva respecto a algo producto de la experiencia de otro. Esta enriquecedora experiencia nunca había sido tan accesible y sencilla.

Los sitios “plaza pública” eran los análogos virtuales de la manera natural de socializar del ser humano, pero eliminando las limitaciones de espacio e incluso de tiempo en el caso de los foros, ya que las conversaciones siempre estaban allí, no tenías que esperar a una hora específica para participar. Lamentablemente a los pocos años toda esta era de apertura entraría en una penosa y larga decadencia.

Con el surgimiento de las redes sociales, las “plazas públicas” fueron desplazadas por este invento que sin duda es mucho más seductor porque ya no tienes que ir a ninguna parte, todos vienen a ti. La mecánica de las redes sociales es que el mundo gira en torno a tu persona. Una terrible deformación de la realidad que se convirtió en la golosina perfecta para nuestro ego.

Hoy en facebook tú tienes tu propia “casa”, tu muro que te pertenece exclusivamente a ti y puedes hacer lo que quieras con él, entonces pones allí todas tus cosas. Este sentimiento de pertenencia es sumamente importante y explica por qué tanta gente olvida el hecho de que está publicando su vida privada en un lugar público. Ya no estoy caminando hacia la plaza para reunirme con mis amigos, símplemente digo lo que quiera en mi casa y mis amigos vendrán a verme… ¿Qué sensación más agradable tener la atención de todos no? Debe ser que se preocupan mucho por mí… Mentira!

En realidad tus amigos en sus propias casas reciben lo que dijiste en la intimidad de la tuya como si fuera un grito desesperado de alguien en su jardín. Este jardín que es un verdadero noticiero especialmente fabricado para el dueño de casa, que trae todo lo que sus contactos han puesto en sus casas, así puede enterarse de lo que hacen y no hacen, puede copuchar todo lo que quiera y nadie siquiera se da cuenta.

El resultado: fin de la apertura, nunca sales de tu casa sino que te limitas a leer el diario en tu jardín. No tienes acceso a conocer otras realidades pues las relaciones que estableces en facebook son básicamente una extensión chismosa de las que ya estableciste presencialmente. En facebook tampoco puedes salir a buscar nuevas realidades cómodamente porque si no estás dentro de tu casa estás dentro de la casa de un extraño. No hay lugares comunes, facebook es un lugar ficticio creado para cada uno, para todos es una página distinta, no es como la plaza en que todos ven la misma plaza, todos están en el mismo lugar.

Al igual que los realitys y los programas de farándula en la televisión, las redes sociales se aprovechan de nuestros instintos más primitivos y limitan terriblemente el potencial de una poderosísima herramienta de comunicación como es Internet.

Pero a diferencia de los realitys y los programas de farándula que puedes sencillamente no ver, las redes sociales no pueden ser omitidas tan fácilmente, sobreotodo porque en efecto son eficaces comunicando, al menos a un pequeño número de personas, lo que quieres decir y eso es algo que no puedo dejar pasar si creo que tengo algo interesante para compartir. Así que no podré aguantarme la tentación de gritar en los jardines de mis contactos acerca de este artículo apenas lo publique.

Saludos!!

El flaite que llevo dentro: Error 404

24 enero 2014 at 19:02

Es bastante común y normal pensar que todos tenemos algo de ese personaje folclórico y ampliamente aborrecido. Después de todo presenciamos sus patrones de conducta donde quiera que vayamos… Bueno, descubrí que no es mi caso.

Supongo que a las personas que me conocen no les sorprende, pero por alguna razón sigo algo complicado… Hace algunos días, dentro del contexto del taller de técnicas de expresión oral y corporal que estoy tomando (taller muy bueno por cierto) se nos encomendó la misión de hacer un radio teatro. Nos reunimos en grupo y nuestra primera misión fue buscar una historia que representar en dicho formato.

Una de las integrantes del grupo nos envió una historia bien armadita, una adaptación de la caperucita roja que anteriormente ya había sido interpretada en el formato radio teatro. Todo cachilupi hasta ahí, parecía que teníamos el problema resuelto.

Me puse a leer la historia ya lista con los diálogos de cada personaje y todo iba bien, la caperucita resultó ser una niña muy correcta y disciplinada (demasiado para mi gusto pero filo), mientras que el lobo era el hermano de una amiga. Esta amiga tentaba a caperucita a escaparse para ir a un carrete en el que le presentaría a su hermano y por supuesto la reprimida caperucita caía en la tentación.

Hasta ahí todo perfecto, era una historia un tanto estereotipada pero lo importante era interpretar algo, lo que sea y no complicarse. El problema es que el sujeto que hacía el papel de lobo dentro de este contexto era un flaite terrible de malo. El loco primero la hacía tomar para que se curara, después trataba de aprovecharse de ella y cuando ella se resistió le pegó, después le pegó a su hermana que trataba de defenderla y bueno, actuaba como el perfecto delincuente.

Tomando en cuenta las personas del grupo, era obvio que la única opción era que yo interpretara a ese mequetrefe. Por eso mismo mientras leía la historia empecé a quedar helado y morí, colapsé… Absolutamente imposible para mí intentar siquiera interpretar un personaje así. Lo siento, no soy actor y el único recurso que tengo para representar un personaje es identificarme con él.

Lo peor es que en los mails a todo el mundo parecía encantarle la historia, mientras yo me atormentaba imaginándome reproduciendo los dichos de un personaje mientras le falta el respeto a alguien de todas las maneras posibles.

Al final, muy complicado, le manifesté mi problema a mis compañeros de grupo. Ellos cuando nos reunimos fueron muy comprensivos aunque estoy seguro de que les incomodaba la idea de tener que armar algo en vez de tomar algo que ya estaba listo. Al final fueron tan buena onda que cambiamos la historia por una en la que se abordaba el tema de la incomunicación en la familia. Tuvimos que trabajar más y al final me quedé con el personaje de un adolescente que observa y cuestiona la conducta de sus padres.

El famoso radio teatro resultó bastante bien según la profe y algunos comentarios de compañeros. Mis compañeros de grupo lo hicieron de maravilla y estoy seguro que me salió mucho mejor que si hubiera tenido que hacerme pasar por el bruto ese.

En conclusión, descubrí que ese personaje no lo pude encontrar dentro mío, error 404 absolutamente, de verdad colapsé. Lo que no sé es si sentirme bien por eso o raro… Pero bueno, es lo que hay.

Si ha llegado hasta acá leyendo le cuento que ha superado todas mis expectativas. A menudo razono fuera del recipiente, pero reconozco que esto está bastante afuera. Gracias por su tiempo.