Y aquà estoy frente al piano, por fin. Siento cómo late mi corazón dentro de mi pecho, da pequeños y rápidos saltos que me parece que pueden oirse a varios metros. No hay nadie cerca, está la habitación vacÃa pero yo estoy preocupado por que me escuchen, no quiero ser sorprendido intentando cumplir mi sueño, no quiero ser perturbado, quiero que todo sea perfecto. Mi emoción es grande, me pongo nervioso, cualquier interrupción podrÃa destruirme o hacerme explotar en ira, actúo con suma cautela como si estuviera a punto de perpetrar un delito, miro atentamente el teclado mientras suena aquella música en mi cabeza, suena tan fuerte que mis oÃdos casi la escuchan. Entonces toco una tecla al azar tÃmidamente, miro a mi alrededor y no veo a nadie, tomo un poco más de confianza y trato de hacer sonar algo conocido, lo cual no me cuesta mucho pero no es más que una secuencia de notas una tras otra, ninguna complejidad. Han pasado varios minutos ya y nadie aparece, pienso en que deberia aprovechar mi tiempo y comienzo a esbozar lo que suena en mi cabeza, siento como si hace muchos años hubiera podido hacerlo con naturalidad y ahora he olvidado cómo, a pesar de no haber estado nunca frente a un piano.
Quiero comenzar contestando tu pregunta, si es que verdaderamente es una pregunta. SÃ, cada vez que te leo me pregunto la razón de tus letras, lo que hay dentro tuyo en esos instantes, si es que nos muestras tu propia vida. Haces surgir una infinidad de dudas cuyas respuestas no puedo obtener de ti pues no me las darás.
Estas palabras están clasificadas como “Razonando fuera del recipiente” asà que deberÃa tratarse de algún análisis de alguna situación particular o una reflexión sobre algún concepto pero creo que tampoco va en ese sentido este post, de todas maneras usted señor no lector, que no está leyendo esto (porque acá no entra casi nadie que no sea un bot para llenarme de spam), no se podrá dar cuenta de que la clasificación de esta entrada no concuerda con la lÃnea de las demás asà que no importa.
Sin embargo, sentà que habÃa algo más, algo personal que me presionaba de cierta manera, y por instinto, a seguir el comportamiento colectivo. ¡SabÃa que se esperaba una respuesta de la cual era yo el responsable!. Me mantuve dubitativo durante unos instantes mientras comenzaba a comprender el significado de la situación, de la importancia certera de mi respuesta, de la verdad innata y de la forma perfecta, entonces supe lo que debÃa responder. Aquello resultó ser la más sencilla respuesta: yo no escribo asà que este texto está sólo para rellenar XD
Comentarios Recientes