El flaite que llevo dentro: Error 404

24 enero 2014 at 19:02

Es bastante común y normal pensar que todos tenemos algo de ese personaje folclórico y ampliamente aborrecido. Después de todo presenciamos sus patrones de conducta donde quiera que vayamos… Bueno, descubrí que no es mi caso.

Supongo que a las personas que me conocen no les sorprende, pero por alguna razón sigo algo complicado… Hace algunos días, dentro del contexto del taller de técnicas de expresión oral y corporal que estoy tomando (taller muy bueno por cierto) se nos encomendó la misión de hacer un radio teatro. Nos reunimos en grupo y nuestra primera misión fue buscar una historia que representar en dicho formato.

Una de las integrantes del grupo nos envió una historia bien armadita, una adaptación de la caperucita roja que anteriormente ya había sido interpretada en el formato radio teatro. Todo cachilupi hasta ahí, parecía que teníamos el problema resuelto.

Me puse a leer la historia ya lista con los diálogos de cada personaje y todo iba bien, la caperucita resultó ser una niña muy correcta y disciplinada (demasiado para mi gusto pero filo), mientras que el lobo era el hermano de una amiga. Esta amiga tentaba a caperucita a escaparse para ir a un carrete en el que le presentaría a su hermano y por supuesto la reprimida caperucita caía en la tentación.

Hasta ahí todo perfecto, era una historia un tanto estereotipada pero lo importante era interpretar algo, lo que sea y no complicarse. El problema es que el sujeto que hacía el papel de lobo dentro de este contexto era un flaite terrible de malo. El loco primero la hacía tomar para que se curara, después trataba de aprovecharse de ella y cuando ella se resistió le pegó, después le pegó a su hermana que trataba de defenderla y bueno, actuaba como el perfecto delincuente.

Tomando en cuenta las personas del grupo, era obvio que la única opción era que yo interpretara a ese mequetrefe. Por eso mismo mientras leía la historia empecé a quedar helado y morí, colapsé… Absolutamente imposible para mí intentar siquiera interpretar un personaje así. Lo siento, no soy actor y el único recurso que tengo para representar un personaje es identificarme con él.

Lo peor es que en los mails a todo el mundo parecía encantarle la historia, mientras yo me atormentaba imaginándome reproduciendo los dichos de un personaje mientras le falta el respeto a alguien de todas las maneras posibles.

Al final, muy complicado, le manifesté mi problema a mis compañeros de grupo. Ellos cuando nos reunimos fueron muy comprensivos aunque estoy seguro de que les incomodaba la idea de tener que armar algo en vez de tomar algo que ya estaba listo. Al final fueron tan buena onda que cambiamos la historia por una en la que se abordaba el tema de la incomunicación en la familia. Tuvimos que trabajar más y al final me quedé con el personaje de un adolescente que observa y cuestiona la conducta de sus padres.

El famoso radio teatro resultó bastante bien según la profe y algunos comentarios de compañeros. Mis compañeros de grupo lo hicieron de maravilla y estoy seguro que me salió mucho mejor que si hubiera tenido que hacerme pasar por el bruto ese.

En conclusión, descubrí que ese personaje no lo pude encontrar dentro mío, error 404 absolutamente, de verdad colapsé. Lo que no sé es si sentirme bien por eso o raro… Pero bueno, es lo que hay.

Si ha llegado hasta acá leyendo le cuento que ha superado todas mis expectativas. A menudo razono fuera del recipiente, pero reconozco que esto está bastante afuera. Gracias por su tiempo.

Piñera en publicidad de sitio de infidelidades

28 agosto 2012 at 20:47

Y yo que pensaba que ya le habían faltado el respeto a Piñera de todas las formas posibles.

El ministro vocero de Gobierno criticó en duros términos el uso de una imagen del presidente Sebastián Piñera en una gigantografía publicitaria de un sitio web de infidelidades.

Se trata de un letrero donde aparece el rostro de Piñera lamentando: “Tengo tanto y tan poco tiempo”, mirando a una joven rubia, todo parte de la publicidad de Ashley Madison, un sitio web de contactos personales para quienes buscan una aventura amorosa.

Al respecto, Andrés Chadwick calificó de “inaceptable” la campaña que apreció este lunes en la intersección de calles Irarrázabal con Pedro de Valdivia. El Ministro criticó que una empresa utilice “la imagen del Presidente de la República de todos los chilenos”.

Agregó que “con la imagen del Presidente no se juega, ni se le falta el respeto, ni se le debe utilizar por una empresa para fines comerciales”.

Es por ello que pidió que la compañía responsable “elimine la publicidad lo antes posible, o bien nosotros como Gobierno tomaremos las acciones judiciales que correspondan”.

Fuente: Bio-Bio

La inconsistencia del absoluto

15 mayo 2011 at 12:25

Aceptémoslo, los humanos somos seres demasiado simples. Podemos pensar que hemos logrado grandes cosas, pero es sólo desde nuestra limitada perspectiva, puesto que es esa misma limitada capacidad la que nos impide vivir en el mundo que nos gustaría, lamentablemente.

No, no me he fumado nada ni he tomado nada, de hecho no fumo ni me he emborrachado nunca, así que no comience a sospechar. Este artículo responde a un razonamiento fuera del recipiente (o dentro, si le parece) que he venido desarrollando durante algún tiempo.

El ser humano tiene una capacidad de percepción del mundo extremadamente limitada por sus sentidos, y su capacidad de análisis se restringe a un limitado número de casos. Es por eso que generamos modelos que nos rigen, como un manual de usuario para vivir, los cuales llevarán toda la complejidad del mundo y de la vida a una serie de normas absolutas que deben cumplirse. Entre esas normas está la religión, la política e incluso la ciencia, como lo intento aclarar en otro artículo.

Dentro de la simpleza de nuestra mente necesitamos hacer entrar complejas situaciones, como un bebé que intenta meter una figurita de estrella en la caja con una abertura circular, pero con la diferencia que nosotros le cortamos las puntas a esa estrella porque desde lejos “parece una esfera” y así construimos nuestros modelos, despreciando aspectos que nos parecen irrelevantes de la verdad. De esta manera, todo hecho, toda situación, tendrá un conjunto de variables que pueden ser más o menos relevantes según las creencias de la persona que analiza.

¿Y qué pasa con eso? bueno, resulta que tendremos sectores que les gusten los cuadrados y sectores que les gusten los cículos (o los triángulos) y cuando toque insertar una estrella de N puntas, cada grupo “cortará” las puntas que necesiten para hacerla encajar en la forma que les gusta. Entonces, sucede que a los humanos nos gusta también pertenecer a un grupo, una pandilla, una secta, partido político, religión, tribu, país, escuela, universidad, equipo deportivo, ciudad, raza, etc. En definitiva, a cualquier agrupación de personas con algún aspecto en común, nos sentimos solos en nuestra individualidad y por eso buscamos el apoyo de un grupo de personas. El problema es que para solventar esa inseguridad de sentirse “solos contra el mundo” tenemos que aceptar que a la agrupación que pertenecemos le gustan los triángulos o los círculos, con todo lo que ello implica y no importa si de repente vemos que una estrella tiene varias de sus puntas que nos gustaría conservar, como a “nosotros” nos gustan los triángulos hay que cortarlas todas, y así hacemos lo posible por vivir una vida simple, amparados en el absoluto y el hecho de que nuestro grupo nos apoya en eso.

Es bastante fácil ampararse en eso, en una política de grupo, porque así no hay que pensar, ya todo está resuelto y como buenos animales, siempre buscaremos el mínimo esfuerzo. El problema es que dentro de esa agrupación, siempre surgirá alguien que intente pensar un poquito más, será el que transmita las cosas a los demás y lo hará inevitablemente desde su perspectiva personal, cortando las puntas que quiera a la estrella y mostrando las que quiere mostrar a los demás. Como los demás miembros no quieren pensar, no cuestionarán la opinión del que “sabe más”, entonces todos lucharán como equipo y desde la pasión (no la razón) por una causa en particular, convirtiendo a la gente, a la masa en meros títeres voluntarios de un pequeño subsector.

Y así, espontáneamente vamos distorsionando la realidad, nos ponemos a pelear entre nosotros y los inteligentes que ven los círculos no pueden comprender cómo los otros estúpidos ven cuadrados y viceversa, aún cuando estén observando exactamente la misma situación. Así es como llevamos este sentido de pertenencia al extremo, al absoluto y comenzamos a pensar en términos de buenos y malos donde, por supuesto, yo estoy en el lado bueno y los otros son los malos. Todo por seguir ideas absolutas sin siquiera pensar que en sí mismas esas ideas son inconsistentes.

¿Por qué digo inconsistentes? bueno, pondré algunos ejemplos. Imagínese que un día le toca ver las faenas en un matadero de cerdos y siente un profundo impacto por la crueldad con que esos animales son matados, crueldad que le parece innecesaria porque podría no comer cerdo, aún así podría vivir sin problemas y sin hacer sufrir a los cerditos. Entonces se vuelve vegetariano, no vamos a hacer sufrir a los animales, querrá preservar entonces toda forma de vida, y si se entusiasma mucho, tampoco comerá huevos, leche o cualquier producto de origen animal. Digamos que le gusta eso, se siente en comunión con la madre naturaleza y sigue entusiasmándose con no tocar la vida, ya no mata a una araña que aparezca en su habitación sino que la deja ir en paz, se compra algunas matitas y las cuida con amor en su casa, sólo para darse cuenta de que también son formas de vida que en efecto reaccionan según el cuidado que se les de, pueden inundar su hogar con la maravillosa belleza de las flores y su aroma, de ninguna forma se las comería. Ahora la cuestión se pone más absoluta “vamos a cuidar la vida” y las plantas son tan vida como los animales, la única diferencia es que las plantas no se mueven ni lanzarán un grito de dolor si las mutila o se las come. Entonces sería mejor no comerse a las plantas y se acaba de quedar sin alimento para sobrevivir. Muchos asocian este tipo de conductas a creencias religiosas y generan umbrales diciendo que sólo comerán aquellos alimentos que han crecido gracias a la energía directa del sol y no se han contaminado con otras formas de vida, pero aún así comen hongos que no hacen fotosíntesis. Más aún, desconocen totalmente el hecho de que el sistema digestivo del ser humano es apto para consumir carne por una buena razón, luego, es antinatural abstenerse de consumir cualquier tipo de carne… ¿Y no se supone que estas ideologías defendían la sabia acción de la madre naturaleza?. Conclusión: Inconsistencia… ¿Entonces debemos ser felices con tremendos asados todos los días? NO, otro absoluto… Quizás si siguiéramos una dieta balanceada y adecuada, sin comer de más, sólo se matarían los animales necesarios para sobrevivir, pero como ese “punto de equilibrio” es más ambiguo, nadie lo defenderá porque todos pedirán algo absoluto, como una dieta estricta para todos o algo así, que tampoco funcionaría.

Y hablando de alimentación, imagínese que usted es un científico, que cree en su ciencia al extremo. Dios no existe, el universo está regido por leyes físicas determinadas, no hay espacio para Dios en la ecuación (como sostiene un conocido físico que habita una sofisticada silla de ruedas). Bueno, entonces seamos prácticos, usemos la lógica para todo, la ciencia es una manera supuestamente autoconsistente de describir el mundo. Un día comienza a cuestionarse el por qué de su existencia, comienza a ver las cosas en perspectiva y se da cuenta de que su vida la dedica trabajar y para usted no queda mucho salvo la satisfacción de haberse entretenido haciéndolo, que se desvanece cuando deja de hacerlo, busca un sentido de trasendencia y sólo llega a la conclusión que lo máximo que puede hacer es buscar a un individuo del sexo opuesto para hacer funcionar los mecanismos biológicos que generarán otro individuo y así preservar la especie. ¿Pero para qué preservar la especie? bueno, sólo para que esos nuevos individuos tengan una vida tan miserable como la suya y mientras más le da vueltas a la idea comienza a volverse un nihilista. Su amargura crece y para solventarla va a comer algo, no sabe qué pedir y en eso se da cuenta de que es científico, deberíamos regirnos por eso, es más fácil seguir los modelos y bajo esa perspectiva el restorán no tiene sentido ¿Para qué gastar energía y recursos en hacer alimentos extraños si todos podríamos comer lo mismo, algo estándar como la comida para perros, con el exacto contenido de grasas, vitaminas, proteínas y minerales necesarios para el cuerpo? Entonces todos seríamos más saludables, pero ¿estaría dispuesto a comer bolitas insípidas todos los días por el resto de su vida?. Conclusión: Inconsistencia y una depresión aguda.

Y así hay muchos ejemplos más, como el del capitalismo que llevado al extremo, es exactamente lo mismo que “la ley de la selva”, el más fuerte se “come” al más débil, con la diferencia que la desproporción de fuerzas puede ser abismante, con una miseria en la población tremenda… Se supone que eso no es humano, hay que evitarlo, hay que “evitar que la burguesía se aproveche del proletariado” dice un señor por ahí… Bueno, seamos comunistas absolutos, no hay propiedad privada, la gente tiene una asignación de lo que puede consumir al mes, el pueblo trabaja para el pueblo y casi nadie tiene más que los demás, todos tienen cubiertas las necesidades básicas… Y si tengo lo indispensable para vivir ¿para qué trabajo?, no me voy a esforzar si no obtengo recompensa y trabajar o no hacer nada no es diferente, total, no voy a estar mejor que ahora ni peor, no me moriré pero tampoco surgiré. Entonces todos piensan igual, nadie trabaja y el sistema se desbarata solo. Más inconsistencias.

Por eso es que hay que tener mucho cuidado con los absolutos, ninguno es consistente y es nuestra responsabilidad buscar mirar las cosas desde una perspectiva más amplia, sopesar y observar todas las puntas de la estrella antes de decidir cortar alguna. No podemos dejarnos llevar por supuestos sabios que apelan a nuestra pasión para apoyarles, porque podemos caer fácilmente en ser títeres de otros, defendiendo cosas sin sentido, así como muchos han defendido y defienden dictaduras en todo el mundo, sólo porque alguien cortó las puntas necesarias para que creyeran que eso es lo mejor, aún cuando no tengan libertades.

Y si ha llegado a este punto en la lectura, mis felicitaciones, la verdad tiene mucha paciencia. Comprendo que he estado reflexionando, por caminos sinuosos y básicamente: Razonando fuera del recipiente.

 

El problema con las niñas brillantes

8 marzo 2011 at 17:05

Hoy es el “Día Internacional de la Mujer”, fecha que los medios han utilizado para regalar flores y “felicitar” a las mujeres por el simple hecho de que el azar hizo que su padre aportara un cromosoma X en vez de un Y al momento de la fecundación. La facilidad con que los medios simplifican todo es impresionante y me hace creer que es un componente que entorpece el proceso de superación de nuestros problemas sociales, pero eso lo dejaré para un post fuera del recipiente.

El originalmente “Día Internacional de la Mujer Trabajadora” surge al final del siglo XIX como parte de los movimientos sociales que marcarían el siglo XX. El objetivo ya lo conocemos: la igualdad de la mujer en un mundo claramente machista. Por eso me gusta pensarlo como el “Día de la Igualdad de Género”, un día para analizarnos y pensar qué nos hace falta para tratar a todos los seres humanos con igualdad, sin distinción de género.

A un siglo del primer Día Internacional de la Mujer es muchísimo lo que nos falta, pues vivimos en una sociedad que no confía en las capacidades de las mujeres, llena de prejuicios que incide en la seguridad que ellas tienen de sí mismas. Un artículo realizado por la Doctora Heidi Grant Halvorson, sicóloga motivacional, apunta hacia una postura diferente de las niñas respecto a los niños ante los desafíos ya a corta edad. Cito su artículo:

Bielsa debe irse

14 enero 2011 at 21:42

Sí, así de enfático soy. Luego de pensarlo y reflexionar acerca del tema, creo que Marcelo Bielsa debe dejar la dirección técnica de la selección chilena de fútbol. Él ha sido un gran aporte para nuestros seleccionados, generó un cambio que era necesario para que las cosas funcionaran mejor y se comenzaran a obtener buenos resultados, desde el aspecto técnico no creo que haya objeciones a su labor. Sin embargo, existen un par de razones ajenas a lo técnico, por las cuales creo que es muy malo que continúe en su puesto actual.

La primera razón es que cometió un terrible error: Metió la pata al intentar influir en las decisiones de sus jefes, su intervención en las elecciones de la ANFP, amenazando con irse si elegían a Segovia, es algo que estoy seguro nadie aceptaría en otro contexto. Me explico, si usted como empleado de una prestigiosa empresa, invita a una conferencia de prensa, hace duras críticas a las decisiones de la gerencia y produce que toda la opinión pública se vaya en contra de su empresa ¿Cree que conservaría el puesto? ¿No verdad?

Al analizar su actitud, uno puede concluir fácilmente que es conciente de que tiene poder, tanto así que se siente “blindado” y por eso fue capaz de arriesgarse a intervenir en una elección en la que “no tenía pito que tocar”. Se siente indispensable y esa actitud tampoco es aceptable.

Y ahí viene la segunda razón por la que pienso que Bielsa no debe continuar: Le hace muy mal a la gente su figura.  Escucho en las noticias que intentarán hacer todo lo posible por convencerlo de que se quede, después de que hicieron lo imposible por invalidar la elección de Segovia, convocaron a otras elecciones y todo por Bielsa. Esa es demasiada importancia para una sola persona, la desesperación que siento por parte de la gente me hace pensar que sin él, el fútbol chileno morirá. Me da tristeza y hasta vergüenza ver cómo la gente lo defiende, lo alaba como si se tratara de un dios, sin observar por un momento que es humano, que comete errores, que tiene un ego enorme y que nos estamos prácticamente humillando al suplicarle que se quede, como si nuestros jugadores (que son los que de verdad juegan) no fueran capaces de hacer nada sin él, como si su ausencia fuera la perdición total.

Creo que debemos tener un poco más de dignidad como país, mirar las cosas en perspectiva, reconociendo debidamente el aporte que fue Marcelo Bielsa para la selección, pero concientes de que cometió un grave error, que su partida no tiene por qué suponer que se pierde todo, pues debemos ser capaces de hacer las cosas bien sin depender de nadie, porque nadie es irremplazable.