Y aquà estoy frente al piano, por fin. Siento cómo late mi corazón dentro de mi pecho, da pequeños y rápidos saltos que me parece que pueden oirse a varios metros. No hay nadie cerca, está la habitación vacÃa pero yo estoy preocupado por que me escuchen, no quiero ser sorprendido intentando cumplir mi sueño, no quiero ser perturbado, quiero que todo sea perfecto. Mi emoción es grande, me pongo nervioso, cualquier interrupción podrÃa destruirme o hacerme explotar en ira, actúo con suma cautela como si estuviera a punto de perpetrar un delito, miro atentamente el teclado mientras suena aquella música en mi cabeza, suena tan fuerte que mis oÃdos casi la escuchan. Entonces toco una tecla al azar tÃmidamente, miro a mi alrededor y no veo a nadie, tomo un poco más de confianza y trato de hacer sonar algo conocido, lo cual no me cuesta mucho pero no es más que una secuencia de notas una tras otra, ninguna complejidad. Han pasado varios minutos ya y nadie aparece, pienso en que deberia aprovechar mi tiempo y comienzo a esbozar lo que suena en mi cabeza, siento como si hace muchos años hubiera podido hacerlo con naturalidad y ahora he olvidado cómo, a pesar de no haber estado nunca frente a un piano.
Mis latidos dejan de ser tan intensos como al principio, han pasado ya varias horas. Sigo intentándolo, es difÃcil, más de lo que pensé. Sólo llevo unos segundos de música pero para mà es todo un logro. Como un relámpago aparece en mi mente nuevamente la noción del tiempo, miro mi reloj y me doy cuenta que he pasado mucho tiempo allÃ, me pregunto si alguna vez podré volver a intentarlo. Tomo mis cosas y me retiro lentamente, en contra de mi voluntad porque se hizo tarde. De todas formas salgo con una sonrisa, esperanzado de poder volver a intentarlo aunque sé que no volveré a ese lugar, me invento que buscaré la forma de hacerlo para sentirme mejor y asà me retiro caminando, con la música sonando intensamente en mi mente y un sueño que aún no se cumple.
No hay artÃculos relacionados.

febrero 7th, 2010 a las 2:45
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Y aquà estoy frente al piano, por fin. Siento cómo late mi corazón dentro de mi pecho, da pequeños y rápidos saltos que me parece que pueden oirse a varios metros. No hay nadie cerca, está la habitación vacÃa pero yo estoy pr…..