Muere el dueño de Segway usando uno de sus vehículos

28 septiembre 2010 at 0:15

Menos mal que no soy supersticioso y no inventaré maldiciones acerca de plataformas autobalanceadas sobre dos ruedas :-P

La experiencia aconseja separar el placer de los negocios por sus inescrutables consecuencias. A veces, tampoco está de más mantener las distancias con los objetos con los que se trabaja ante posibles accidentes laborales de terribles consecuencias. Una premisa que el multimillonario británico Jimi Heselden no tuvo en cuenta el pasado domingo, cuando se despeñó por un barranco con uno de sus productos estrella, el patinete eléctrico ‘segway’.
Heselden, de 62 años, se las prometía muy felices probando una de las nuevas versiones por una finca rural de su propiedad en el condado West Yorkshire, al norte de Inglaterra. En esta ocasión, se trataba de un modelo perfecto para el campo. El paraje lo controlaba. Estaba a unos pocos kilómetros de la fábrica donde comenzó a ganar grandes cantidades de dinero allá por los ochenta. Y el vehículo era un viejo conocido, pero el azaroso destino no entiende de lógica alguna. En los tabloides ingleses tildan el accidente de «absurdo», pero lo cierto es que un caminante local encontró el cuerpo de Heselden en el río Wharfe. Al parecer, según los investigadores, el magnate perdió el equilibrio cuando una de sus ruedas pasó por un saliente del arroyo.
Lo único que pudieron hacer los paramédicos fue certificar su muerte. «El incidente no es sospechoso», confirmaron las autoridades ante posibles especulaciones. Y es que, al conocerse la noticia, a muchos se les encendió la bombilla. El británico tenía una fortuna personal de 166 millones de libras -casi 200 millones de euros- que le colocaron en el puesto 395 de la lista anual de los ingleses más ricos que elabora ‘Sunday Times’. Un goloso caramelo para sus herederos, aunque los expertos confirman que se trató de un simple accidente. Así, queda claro que a los ‘segway’ los carga el Diablo. Y si no, que se lo digan a George Bush, que, durante sus vacaciones de 2003, besó el suelo sin mayores percances, pero la secuencia quedó inmortalizada gracias a un avispado fotógrafo.
A Heselden, minero hasta las controversias del sector a mediados de los ochenta, le ha durado poco el dominio del ‘segway’, un revolucionario vehículo eléctrico de dos ruedas que funciona con un sistema de giroscopios.
En enero, compró el invento a su creador, Dean Kamen, pero su elevado precio (unos 5.000 euros) no ha ayudado a su difusión. Sin embargo, el británico ya era conocido por sus donaciones a distintas organizaciones, que rozaban los 25 millones de euros. También le brindó relevancia la firma que creó en 1980, Hesco Bastion, con la que vendía unas barreras protectoras contra los ataques de mortero para la guerra de Afganistán. Y el mayor peligro estaba en sus patinetes.

(Foto obtenida de Google Images)

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