La justicia al revés

15 febrero 2010 at 14:06

Ya comenté hace poco sobre la inconsecuencia en la tragedia del canal de Chacao, sobre cómo algunas personas toman lo que les interesa de las normas y si “no les sirve” lo ignoran. Bueno, acá hay otro ejemplo de lo mismo, lamentablemente con una muerte de por medio, pero con una actitud que hace pensar en la justicia al revés.

El sábado 13 de Febrero en la madrugada falleció un menor de edad (17 años, ni tan menor) tras una persecución por las calles del centro de Viña del Mar que finalizó con el impacto de la camioneta fugitiva (conducida por el muchacho) contra un vehículo de la Policía de Investigaciones (PDI). Según se informa en emol.com:

La persecución policial se inicio a la 01:00 de la madrugada, cuando personal de Carabineros se percató que una camioneta Chevrolet -la cual era conducida por el menor- estuvo próxima a arrollar a unos transeúntes que cruzaban en un paso de cebra en calle Valparaíso.

Carabineros inmediatamente se desplegó para detener el vehículo, el cual continuó su marcha a exceso de velocidad y sin respetar los semáforos.

Luego se sumó a las labores policiales un equipo de la PDI, el cual se encontraba en el lugar y decidió colaborar con la detención.

De acuerdo a lo informado por el comisario de la Brigada del Crimen de Viña del Mar, Luis Vallejos, “en calle Diana (la camioneta) se tiró contra el tránsito y luego tomó (calle) Álvarez. El vehículo de la PDI trató de adelantar para interceptarla, pero ésta lo colisionó por el costado derecho, ocasionando el volcamiento de ambos”.

Tras el incidente, los tres efectivos de la policía civil fueron trasladados hasta el Hospital Gustavo Fricke, para luego ser derivados al Hospital Naval.

Hasta ahí era una noticia policial más, pero grande fue mi sorpresa al saber hoy que Ricardo Tapia, el padrastro del joven, anunció que presentará acciones legales en contra de Carabineros y la Policía de Investigaciones, responsabilizándolos por la muerte del muchacho!! Como consta en VmásV:

Según explicó, su hijo era un joven normal, que manejaba desde los 15 años, y que había pedido el vehículo para escuchar música y salir con amigas. Una de ellas contó que fue un vehículo de la PDI el que impactó el auto en que viajaban, y no una mala maniobra del joven, lo que produjo la colisión que terminó en el deceso.

Asimismo, afirmó que vio el video de seguridad que muestra el momento del accidente. “Estoy impactado, porque lo perseguían como si fuera un delincuente, y lo que él tenía era susto, nada más. Se pasó un semáforo en rojo, y  como tenía 17 años, no tenía licencia y andaba con dos botellas de cerveza vacías, arrancó. Atinó a lo peor: arrancar”.

Es en este punto donde uno comprende cómo un joven lleva más de 2 años manejando sin licencia, antes de cumplir la edad que le permitiría recién manejar sin un adulto a su lado, además es autorizado por su padre (sea padrastro o padre, es responsable del muchacho) para salir a parrandear con mujeres y alcohol en su camioneta, arriesgando su vida y la de muchos otros (las mujeres, los policías, transeúntes). Para este señor, todo es a su conveniencia, todo es justificable y sobretodo, no asume responsabilidades, así como no lo hizo su hijo, lo cual le costó la vida.

Hay que decir las cosas claras: Esta muerte no fue culpa de la PDI y tampoco totalmente del muchacho, el mayor responsable por esta muerte es el mismo sujeto que ahora quiere responsabilizar a otro. La policía sólo hizo su trabajo y no puede ponerse en tela de juicio por casos como este, quieren poder hacer lo que quieran, violar la ley y no ser sancionados o perseguidos por ello porque “no son delincuentes” pero a la hora de exigir que capturen a un ladrón son los primeros en reclamar que la policía no actúa.