Japón descarta daños graves en planta nuclear tras la explosión

12 marzo 2011 at 11:44

Caía la tarde en Japón (15.36 horas) y una fuerte explosión se escuchaba cerca del reactor número 1 de la central nuclear de Fukushima (norte de Tokio). Allí el nivel de radiactividad había aumentado de forma alarmante tras el fuerte seísmo que sacudió ayer el este de Japón. Cuatro trabajadores de la central nuclear han resultado heridos por los efectos de la explosión, pero no se encuentran en estado crítico, según informa la empresa operadora, Tokyo Elecytric Powe Co. A este incidente hay que sumarle una última replica de 6 grados en la escala de Richter en la costa Fukushima, que ha tenido lugar a las 22.15 (hora local), de la que aún se desconocen consecuencias.

La alarma ha cundido en todo el país y en la comunidad internacional tras la explosión, pero el Gobierno de Japón, que ha hecho un llamamiento a la calma, ha asegurado que no ha tenido lugar en el reactor y que no ha generado ninguna fuga radiactiva importante.

En una rueda de prensa, el ministro portavoz, Yukio Edano, ha explicado que tampoco se ha dañado el depósito que protege al reactor y que la explosión se ha debido a una reacción química entre hidrógeno y oxígeno. También ha informado de que el nivel de radiactividad en la zona ha bajado. No obstante, un equipo del Instituto Nacional de Estudios Radiológicos podría haber sido enviado a Fukushima. Estaría formado por médicos, enfermeras y otras personas especializadas en el trato de la exposición a la radiación.

Tras la explosión, la radiación en la planta subió a un nivel inusual (la sala de control de uno de los reactores la radiación se disparó hasta 1.000 veces por encima de su nivel habitual), de acuerdo con la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón, por lo que se ordenó la evacuación de la población primero en un perímetro de 3 kilómetro, después de 10 y más tarde de 20. Según informa la agencia Kyodo, más de 300.000 personas podrían haber abandonado la zona. No obstante, testimonios apuntan a una falta de información entre los ciudadanos -muchos podrían seguir en las zonas afectadas- y a que las carreteras de entrada y salida no están cortadas.

A su vez, se está procediendo al reparto de yodo entre los que ya han sido evacuados y los que aún siguen en las zonas. El yodo tiene la capacidad de bloquear el paso del yoduro radioactivo a la glándula tiroidal, previniendo el cáncer de tiroides. Los expertos aseguran es más efectivo en niños y jóvenes que en adultos.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, que ha calificado lo sucedido como “una catástrofe nacional sin precedentes”, se trasladó a la planta horas antes del comunicado y afirmó que se habían liberado “mínimas cantidades de radiación” de la central de Fukushima tras el terremoto de 8, 8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter que sacudió este viernes la costa este de Japón, informó la agencia local Kyodo.

La explosión produjo daños en techos y paredes de la central, y en ella resultaron heridos cuatro técnicos que trabajaban en la liberación de presión de los reactores de la planta para evitar una fusión después de que la situación se agravara por los fallos en el sistema de refrigeración.

Según los especialistas, la carencia de refrigerante en el reactor puede tener en un periodo de 24 horas consecuencias severas, incluida la fusión del núcleo de barras de uranio de la central.

También se han detectado problemas a primera hora en otra planta colindante, la número 2, para rebajar la temperatura de tres de sus cuatro reactores nucleares, según el operador de las instalaciones, Tokyo Electric Power Corporation.

La radiación liberada por las plantas nucleares ha suscitado las críticas de grupos ecologistas como Greenpeace, que insistió en que “cualquier cantidad” de material radiactivo en la atmósfera supone un riesgo para las personas.

Para el grupo, el hecho de que la planta nuclear de Fukushima “tenga una fuga” o “se haya hecho que libere” gases contaminantes del reactor en la atmósfera “significa que toda la protección física que debía aislar la radiactividad ha fallado”.

Fuente: ElMundo.es