Esforzarse por evitar el esfuerzo es un gran esfuerzo

12 mayo 2007 at 23:01

Esto es una característica natural de todos los seres humanos y de los animales en general, buscamos la manera más fácil de lograr nuestros objetivos con el menor gasto de energía posible, esto ayuda mucho en la vida y en la evolución pues no seríamos lo que somos sin este instinto, los obreros no tendrían problemas en realizar tareas repetitivas y tediosas para construir algo en una fábrica o quizás ni siquiera se hubiera presentado la necesidad de construir esas cosas, seríamos muy atrasados pues no buscaríamos soluciones eficientes para resolver problemas ya resueltos. Lo que nos hace diferentes de un perro que persigue su propia cola indefinidamente es la inteligencia que nos ayuda a buscar maneras más elaboradas de solucionar la vida. El problema es que muchas veces hacemos caso omiso a nuestra inteligencia, nos guiamos por esta flojera innata y terminamos persiguiendo nuestra propia cola.

Reacción en cadena

28 octubre 2006 at 22:48

Una reacción en cadena ocurre cuando un suceso detona otro el cual a su vez provoca que uno nuevo ocurra y así sucesivamente, las reacciones en cadena son muy numerosas y de diferentes connotaciones, desde la descomposición del uranio por el choque de un neutrón que a su vez libera más neutrones para descomponer más átomos y crear una gran explosión hasta la propagación de enfermedades contagiosas, el famoso “efecto dominó”, etc. Las reacciones en cadena también ocurren con las personas, cuando alguien está de mal humor y trata horriblemente a otro que a su vez se enoja también y contagia esa rabia al que se le cruce, pero la reacción en cadena que motiva este texto no es ninguna de las mencionadas antes, no crea explosiones, ni enferma a la gente, ni hace miserables nuestros días, al contrario, es el tipo de reacción en cadena que nos hace falta como sociedad y a todos como personas, es exactamente la reacción contraria a la que genera una persona amargada que grita e insulta a todo el mundo: es la acción de entregar un gesto de consideración que aunque uno lo haga sin esperar nada a cambio, lo gratifica instantáneamente y puede dejar la semilla en la otra persona para que repita esa acción, contribuyendo a alegrar o a hacer más grato un momento a otra persona.