La inconsistencia del absoluto

15 mayo 2011 at 12:25

Aceptémoslo, los humanos somos seres demasiado simples. Podemos pensar que hemos logrado grandes cosas, pero es sólo desde nuestra limitada perspectiva, puesto que es esa misma limitada capacidad la que nos impide vivir en el mundo que nos gustaría, lamentablemente.

No, no me he fumado nada ni he tomado nada, de hecho no fumo ni me he emborrachado nunca, así que no comience a sospechar. Este artículo responde a un razonamiento fuera del recipiente (o dentro, si le parece) que he venido desarrollando durante algún tiempo.

El ser humano tiene una capacidad de percepción del mundo extremadamente limitada por sus sentidos, y su capacidad de análisis se restringe a un limitado número de casos. Es por eso que generamos modelos que nos rigen, como un manual de usuario para vivir, los cuales llevarán toda la complejidad del mundo y de la vida a una serie de normas absolutas que deben cumplirse. Entre esas normas está la religión, la política e incluso la ciencia, como lo intento aclarar en otro artículo.

Dentro de la simpleza de nuestra mente necesitamos hacer entrar complejas situaciones, como un bebé que intenta meter una figurita de estrella en la caja con una abertura circular, pero con la diferencia que nosotros le cortamos las puntas a esa estrella porque desde lejos “parece una esfera” y así construimos nuestros modelos, despreciando aspectos que nos parecen irrelevantes de la verdad. De esta manera, todo hecho, toda situación, tendrá un conjunto de variables que pueden ser más o menos relevantes según las creencias de la persona que analiza.

¿Y qué pasa con eso? bueno, resulta que tendremos sectores que les gusten los cuadrados y sectores que les gusten los cículos (o los triángulos) y cuando toque insertar una estrella de N puntas, cada grupo “cortará” las puntas que necesiten para hacerla encajar en la forma que les gusta. Entonces, sucede que a los humanos nos gusta también pertenecer a un grupo, una pandilla, una secta, partido político, religión, tribu, país, escuela, universidad, equipo deportivo, ciudad, raza, etc. En definitiva, a cualquier agrupación de personas con algún aspecto en común, nos sentimos solos en nuestra individualidad y por eso buscamos el apoyo de un grupo de personas. El problema es que para solventar esa inseguridad de sentirse “solos contra el mundo” tenemos que aceptar que a la agrupación que pertenecemos le gustan los triángulos o los círculos, con todo lo que ello implica y no importa si de repente vemos que una estrella tiene varias de sus puntas que nos gustaría conservar, como a “nosotros” nos gustan los triángulos hay que cortarlas todas, y así hacemos lo posible por vivir una vida simple, amparados en el absoluto y el hecho de que nuestro grupo nos apoya en eso.

Es bastante fácil ampararse en eso, en una política de grupo, porque así no hay que pensar, ya todo está resuelto y como buenos animales, siempre buscaremos el mínimo esfuerzo. El problema es que dentro de esa agrupación, siempre surgirá alguien que intente pensar un poquito más, será el que transmita las cosas a los demás y lo hará inevitablemente desde su perspectiva personal, cortando las puntas que quiera a la estrella y mostrando las que quiere mostrar a los demás. Como los demás miembros no quieren pensar, no cuestionarán la opinión del que “sabe más”, entonces todos lucharán como equipo y desde la pasión (no la razón) por una causa en particular, convirtiendo a la gente, a la masa en meros títeres voluntarios de un pequeño subsector.

Y así, espontáneamente vamos distorsionando la realidad, nos ponemos a pelear entre nosotros y los inteligentes que ven los círculos no pueden comprender cómo los otros estúpidos ven cuadrados y viceversa, aún cuando estén observando exactamente la misma situación. Así es como llevamos este sentido de pertenencia al extremo, al absoluto y comenzamos a pensar en términos de buenos y malos donde, por supuesto, yo estoy en el lado bueno y los otros son los malos. Todo por seguir ideas absolutas sin siquiera pensar que en sí mismas esas ideas son inconsistentes.

¿Por qué digo inconsistentes? bueno, pondré algunos ejemplos. Imagínese que un día le toca ver las faenas en un matadero de cerdos y siente un profundo impacto por la crueldad con que esos animales son matados, crueldad que le parece innecesaria porque podría no comer cerdo, aún así podría vivir sin problemas y sin hacer sufrir a los cerditos. Entonces se vuelve vegetariano, no vamos a hacer sufrir a los animales, querrá preservar entonces toda forma de vida, y si se entusiasma mucho, tampoco comerá huevos, leche o cualquier producto de origen animal. Digamos que le gusta eso, se siente en comunión con la madre naturaleza y sigue entusiasmándose con no tocar la vida, ya no mata a una araña que aparezca en su habitación sino que la deja ir en paz, se compra algunas matitas y las cuida con amor en su casa, sólo para darse cuenta de que también son formas de vida que en efecto reaccionan según el cuidado que se les de, pueden inundar su hogar con la maravillosa belleza de las flores y su aroma, de ninguna forma se las comería. Ahora la cuestión se pone más absoluta “vamos a cuidar la vida” y las plantas son tan vida como los animales, la única diferencia es que las plantas no se mueven ni lanzarán un grito de dolor si las mutila o se las come. Entonces sería mejor no comerse a las plantas y se acaba de quedar sin alimento para sobrevivir. Muchos asocian este tipo de conductas a creencias religiosas y generan umbrales diciendo que sólo comerán aquellos alimentos que han crecido gracias a la energía directa del sol y no se han contaminado con otras formas de vida, pero aún así comen hongos que no hacen fotosíntesis. Más aún, desconocen totalmente el hecho de que el sistema digestivo del ser humano es apto para consumir carne por una buena razón, luego, es antinatural abstenerse de consumir cualquier tipo de carne… ¿Y no se supone que estas ideologías defendían la sabia acción de la madre naturaleza?. Conclusión: Inconsistencia… ¿Entonces debemos ser felices con tremendos asados todos los días? NO, otro absoluto… Quizás si siguiéramos una dieta balanceada y adecuada, sin comer de más, sólo se matarían los animales necesarios para sobrevivir, pero como ese “punto de equilibrio” es más ambiguo, nadie lo defenderá porque todos pedirán algo absoluto, como una dieta estricta para todos o algo así, que tampoco funcionaría.

Y hablando de alimentación, imagínese que usted es un científico, que cree en su ciencia al extremo. Dios no existe, el universo está regido por leyes físicas determinadas, no hay espacio para Dios en la ecuación (como sostiene un conocido físico que habita una sofisticada silla de ruedas). Bueno, entonces seamos prácticos, usemos la lógica para todo, la ciencia es una manera supuestamente autoconsistente de describir el mundo. Un día comienza a cuestionarse el por qué de su existencia, comienza a ver las cosas en perspectiva y se da cuenta de que su vida la dedica trabajar y para usted no queda mucho salvo la satisfacción de haberse entretenido haciéndolo, que se desvanece cuando deja de hacerlo, busca un sentido de trasendencia y sólo llega a la conclusión que lo máximo que puede hacer es buscar a un individuo del sexo opuesto para hacer funcionar los mecanismos biológicos que generarán otro individuo y así preservar la especie. ¿Pero para qué preservar la especie? bueno, sólo para que esos nuevos individuos tengan una vida tan miserable como la suya y mientras más le da vueltas a la idea comienza a volverse un nihilista. Su amargura crece y para solventarla va a comer algo, no sabe qué pedir y en eso se da cuenta de que es científico, deberíamos regirnos por eso, es más fácil seguir los modelos y bajo esa perspectiva el restorán no tiene sentido ¿Para qué gastar energía y recursos en hacer alimentos extraños si todos podríamos comer lo mismo, algo estándar como la comida para perros, con el exacto contenido de grasas, vitaminas, proteínas y minerales necesarios para el cuerpo? Entonces todos seríamos más saludables, pero ¿estaría dispuesto a comer bolitas insípidas todos los días por el resto de su vida?. Conclusión: Inconsistencia y una depresión aguda.

Y así hay muchos ejemplos más, como el del capitalismo que llevado al extremo, es exactamente lo mismo que “la ley de la selva”, el más fuerte se “come” al más débil, con la diferencia que la desproporción de fuerzas puede ser abismante, con una miseria en la población tremenda… Se supone que eso no es humano, hay que evitarlo, hay que “evitar que la burguesía se aproveche del proletariado” dice un señor por ahí… Bueno, seamos comunistas absolutos, no hay propiedad privada, la gente tiene una asignación de lo que puede consumir al mes, el pueblo trabaja para el pueblo y casi nadie tiene más que los demás, todos tienen cubiertas las necesidades básicas… Y si tengo lo indispensable para vivir ¿para qué trabajo?, no me voy a esforzar si no obtengo recompensa y trabajar o no hacer nada no es diferente, total, no voy a estar mejor que ahora ni peor, no me moriré pero tampoco surgiré. Entonces todos piensan igual, nadie trabaja y el sistema se desbarata solo. Más inconsistencias.

Por eso es que hay que tener mucho cuidado con los absolutos, ninguno es consistente y es nuestra responsabilidad buscar mirar las cosas desde una perspectiva más amplia, sopesar y observar todas las puntas de la estrella antes de decidir cortar alguna. No podemos dejarnos llevar por supuestos sabios que apelan a nuestra pasión para apoyarles, porque podemos caer fácilmente en ser títeres de otros, defendiendo cosas sin sentido, así como muchos han defendido y defienden dictaduras en todo el mundo, sólo porque alguien cortó las puntas necesarias para que creyeran que eso es lo mejor, aún cuando no tengan libertades.

Y si ha llegado a este punto en la lectura, mis felicitaciones, la verdad tiene mucha paciencia. Comprendo que he estado reflexionando, por caminos sinuosos y básicamente: Razonando fuera del recipiente.

 

Bielsa debe irse

14 enero 2011 at 21:42

Sí, así de enfático soy. Luego de pensarlo y reflexionar acerca del tema, creo que Marcelo Bielsa debe dejar la dirección técnica de la selección chilena de fútbol. Él ha sido un gran aporte para nuestros seleccionados, generó un cambio que era necesario para que las cosas funcionaran mejor y se comenzaran a obtener buenos resultados, desde el aspecto técnico no creo que haya objeciones a su labor. Sin embargo, existen un par de razones ajenas a lo técnico, por las cuales creo que es muy malo que continúe en su puesto actual.

La primera razón es que cometió un terrible error: Metió la pata al intentar influir en las decisiones de sus jefes, su intervención en las elecciones de la ANFP, amenazando con irse si elegían a Segovia, es algo que estoy seguro nadie aceptaría en otro contexto. Me explico, si usted como empleado de una prestigiosa empresa, invita a una conferencia de prensa, hace duras críticas a las decisiones de la gerencia y produce que toda la opinión pública se vaya en contra de su empresa ¿Cree que conservaría el puesto? ¿No verdad?

Al analizar su actitud, uno puede concluir fácilmente que es conciente de que tiene poder, tanto así que se siente “blindado” y por eso fue capaz de arriesgarse a intervenir en una elección en la que “no tenía pito que tocar”. Se siente indispensable y esa actitud tampoco es aceptable.

Y ahí viene la segunda razón por la que pienso que Bielsa no debe continuar: Le hace muy mal a la gente su figura.  Escucho en las noticias que intentarán hacer todo lo posible por convencerlo de que se quede, después de que hicieron lo imposible por invalidar la elección de Segovia, convocaron a otras elecciones y todo por Bielsa. Esa es demasiada importancia para una sola persona, la desesperación que siento por parte de la gente me hace pensar que sin él, el fútbol chileno morirá. Me da tristeza y hasta vergüenza ver cómo la gente lo defiende, lo alaba como si se tratara de un dios, sin observar por un momento que es humano, que comete errores, que tiene un ego enorme y que nos estamos prácticamente humillando al suplicarle que se quede, como si nuestros jugadores (que son los que de verdad juegan) no fueran capaces de hacer nada sin él, como si su ausencia fuera la perdición total.

Creo que debemos tener un poco más de dignidad como país, mirar las cosas en perspectiva, reconociendo debidamente el aporte que fue Marcelo Bielsa para la selección, pero concientes de que cometió un grave error, que su partida no tiene por qué suponer que se pierde todo, pues debemos ser capaces de hacer las cosas bien sin depender de nadie, porque nadie es irremplazable.

¿La maldad concentrada?

30 noviembre 2010 at 22:37

María del Pilar Pérez, principal imputada en el caso del asesinato de Diego Schmidt-Hebbel, ha sido calificada como La Quintrala por su frialdad, por manipular a la gente y sobretodo por su maldad…

Si no la conoce y no me cree, puede revisar algo al respecto en Emol.com.

Entonces, tenemos a una mujer sumamente fría, calculadora, manipuladora, codiciosa, dispuesta a hacer lo que sea para conseguir lo que quiere, pero yo me pregunto: ¿Puede estar la maldad tan concentrada en una sola persona?

Las pericias y los testimonios parecen apuntar a que ella efectivamente posee los rasgos antes mencionados, pero hay algo que me llama la atención. Por alguna razón, se trata de una persona prácticamente demoníaca rodeada de familia y conocidos que no han sido más que víctimas de su maldad.

Se ve a la madre hablando pestes de su hija, a su propio hijo incapaz de decirle “mamá”, en su lugar le dice “la señora”, y así suma y sigue. Pero… ¿Cómo una persona llega a tener una presonalidad tan terrible? ¿será que algo tuvo que ver el entorno en todo esto? ¿por qué hay un montón de víctimas y una sola victimaria? ¿será que su entorno más cercano no era tan santito y así como ella es calculadora, ellos también y les conviene ponerse en su contra?

Bajo ninguna circunstancia quiero bajarle el perfil a su, prácticamente demostrada, culpabilidad en los crímenes que se le imputan. Los asesinatos encargados por ella merecen, sin duda, que se aplique el rigor que la ley estipula. Sin embargo, quiero hacer notar que quizás no todos los que han declarado en el juicio son tan “santas palomas” porque eso de por sí suena sospechoso ¿no?

Espera

5 noviembre 2010 at 23:44

Uno de los eventos más comunes y frustrantes de la vida es esperar. ¿Cuánto tiempo de nuestras vidas lo pasaremos esperando? probablemente un gran porcentaje. La vida en cierta forma es un montón de esperas revueltas por todos lados, no existe un momento en que no estemos esperando por algo, quizás la alarma de un reloj, quizás una visita, quizás el hervir de la tetera para hacer el desayuno, quizás la oportunidad de volver a ver a tu seres queridos… Yo mismo he esperado más de 4 meses desde que escribí la mayor parte de este artículo para terminarlo.

Chávez: ¿Cómo eludir una pregunta y hablar sin decir nada?

28 septiembre 2010 at 0:10

“(6:52) ¿Usted sabe eso? ¿Y por qué si usted sabe eso hace la pregunta? Porss, no entiendo tu pregunta, si tú… a menos que seas una (6:59) ignora…ble… ignores totalmente lo que estás hablando chica…”.

“(7:30) Ahora se siente ofendida ella, yo no te estoy diciendo ignorante a ti, no manipules. Tengo el temor de que, de que, de que no tengas… de que tengas ignorancia en este tema. No es lo mismo decir eso, a decirte ignorante, no me vengas a decir que te estoy faltando el respeto ahora porque no lo estoy haciendo… no lo estoy haciendo…”.

Quien subió el video editó la parte donde, creo que, él sí le explicó a la periodista (eso espero XD).

Fuente: El Espacio de Waldylei