La vida es triste Venancio

13 diciembre 2012 at 23:26

¿Pero qué se le va a hacer? dice Tito Fernández en su canción… Y vaya que tenía razón.

Es triste porque a veces no importa qué tanto uno se esfuerce, cuánto uno de, sencillamente termina siendo considerado la peor escoria de la vida… Y lo triste acá no es ser basureado, lo triste es darse cuenta de que eras valorado por lo que podías dar, por los caprichos que podías cumplir y que todo ese discurso sobre el respeto se olvida súbitamente si dejas de cumplir el capricho. Lo triste es darse cuenta de que tan cerca había personas que sólo se preocupan por la apariencia y que te muestran una cara falsa de la realidad y que aún en sus peores momentos son capaces de gritar al mundo mensajes de optimismo y bondad cuando por detrás te sacan la madre.

Hoy estoy triste y no pretendo ocultarlo, sufro la profunda decepción de personas que aprecié y que amé, decepción que se hace extensiva a toda la humanidad pues sé que esas conductas son comunes. El mundo es demasiado egocéntrico, es incapaz de analizar sus propias faltas, es incapaz de una mirada crítica y peor aún, la gente acostumbra a hacer juicios categóricos y vehementes sin tener idea de qué habla.

Pero esto último me deja una lección, pues el torpe actuar de quienes sólo buscan el camino fácil en la vida ha puesto punto final a mi autocrítica y a mis cuestionamientos. El sufrimiento tiene un límite y para pelear se necesitan dos, esto se termina aquí y ahora.

Tengo el control de mi vida y lo usaré para entregar lo mejor de mí a quienes estén dispuestos a valorarlo de forma realmente desinteresada. Mi mano me recordará un par de días los golpes que di a la pared, pero a contar de esta misma noche dormiré tranquilo, con la conciencia limpia de haber hecho todo en consecuencia y con la serenidad de que el infierno en que se envuelvan otras personas no es mi responsabilidad, nunca lo fue.

Sí, la vida es triste, muy triste a veces, pero el sufrimiento es siempre responsabilidad de uno mismo pues cada quien decide qué hacer con lo que le pasa en la vida.

Yo decidí escribir este post, tomar un vaso de coca-cola y ponerme a trabajar.