La Estupidez Artificial

11 enero 2011 at 22:35

Artículo original del Profesor José Miguel Piquer (DCC, Universidad de Chile) en el blog Bits, Ciencia y Sociedad en Terra.

En muchos aspectos de mi vida, me ha tocado enfrentar discusiones sobre cómo tomar decisiones complejas: por ejemplo asignar el presupuesto anual de un organismo, decidir si aprobar o rechazar un proyecto, elegir al ganador de una licitación, decidir si un académico merece subir de jerarquía, etc. La discusión siempre oscila entre tener reglas claras, conocidas por todos y bien definidas (un algoritmo), contra aplicar el criterio experto de una persona o un grupo de personas (sentido común).

La mayor parte de las veces, los sistemas de toma de decisiones son una mezcla de ambos: un reglamento de carrera académica y una junta de evaluación, o unas bases de licitación con una pauta de evaluación que aplica un comité de evaluadores. Sin embargo, el equilibrio de fuerzas entre ambos es precario: si los expertos opinan distinto a lo que arrojan las reglas, ¿qué hacemos? Los seres humanos parecemos ordenarnos en dos clases de equivalencia en esos casos: los que creemos que el criterio y el sentido común es lo que importa, y los que creen que lo más importante es cumplir con las reglas. A modo de ejemplo, los abogados chilenos tienden a estar en el segundo grupo, los ingenieros están divididos y los médicos tienden a estar en el primer grupo. Eso explica que alguna gente confunde la ley con la moral: “¿Usted los estafó?” pregunta el periodista, y el acusado responde “no, yo no hice nada ilegal”. También explica que muchos médicos no acepten que el hospital tiene un presupuesto y que no se puede gastar infinito, aunque se trate de vidas humanas.

La discusión no es trivial: las reglas claras favorecen la transparencia y la confianza en que la decisión se tomó sin influencias externas, favoritismos o corrupción; aunque sea una decisión errada. El sentido común favorece la mejor decisión y le da más sentido de responsabilidad al grupo evaluador.

Chile es un país desconfiado y se considera que uno de los mayores obstáculos para hacer negocios acá es el nivel de desconfianza que impera. Creo que eso mismo ha llevado los últimos años a un movimiento cada vez más fuerte hacia sistemas basados en reglas claras, ojalá implementadas por computadores, donde lo único importante es la letra y donde parece que el espíritu fuera muy parecido al pecado. El ideal nacional del Portal de Compras Públicas del Estado sería un algoritmo: un checklist de condiciones de la oferta, y de los que aprueban se escoge al más barato. Asignar Becas Chile: saco promedio de notas, rankeo universidades según Shanghai, rankeo especialidades según necesidades nacionales, filtramos por edad y ¡listo! ¿Para qué voy a incluir seres humanos en la evaluación?

Un ejemplo extremo de este fenómeno lo representa la PSU: un computador decide si yo entro o no a una carrera, sin que ningún ser humano mire mis antecedentes o historia. Cuando hemos propuesto evaluar más integralmente a los postulantes, incluyendo entrevistas personales, ensayos, u observarlos mientras solucionan problemas, la reacción es de terror absoluto: creen que es imposible tener una comisión experta que no se vea influenciada por un telefonazo del ministro para que ayuden a su hijo a entrar.

Antes de seguir, debo dejar en claro que yo me clasifico 100% en los que creen en el sentido común, e incluso diría que no soporto las reglas. En mi experiencia, nunca se logra plasmar en un algoritmo el verdadero criterio de selección que uno quiere tener para tomar una decisión. Mientras más compleja la decisión, peor. Cuando he visto aplicar algoritmos, siempre pasa que uno mira el resultado y dice: “¡Ah!, debimos haber incluido otro criterio”. Las reglas son un zapato chino, que nos obliga a tomar la decisión que no queremos tomar, que sabemos que es errada, pero que respeta las reglas. No hay nada más idiota que seguir un camino errado a sabiendas, sólo porque “está escrito”. El algoritmo que implementa las reglas es la mejor implementación que he conocido de la Estupidez Artificial, es decir, la implementación por computador de un ser humano 100% estúpido.

Por otro lado, creo que el sentido común no es programable, no lograremos nunca (en nuestras vidas, al menos) codificar unas reglas que de verdad implementen el criterio de selección de un comité de expertos, que escojan la mejor opción, el mejor estudiante, el mejor académico. Por eso es que todavía contratamos seres humanos, a pesar de lo difíciles, complicados y caros que son. Si pudiéramos reemplazarlos por computadores, ya lo habríamos hecho sin dudarlo ni un segundo. Me ha tocado batallar mucho con mis computadores y mis sistemas operativos y mis aplicaciones. Pero eso no es nada (de verdad, NADA) comparado con mis empleados, mis pares, mis hijos.

¿Cómo entonces aplicar el sentido común en un país desconfiado? Primero, creo que debemos oponernos a las reglas todo lo posible: mucha gente simplemente no entiende que uno no puede seleccionar postulantes, asignar licitaciones o tomar decisiones por computador. Segundo, creo que hay que tener comités de expertos con plenos poderes para decidir, pero donde sus miembros se hagan responsables de los resultados. La transparencia está en conocer quiénes son sus miembros, cómo se eligen y reemplazan, y cómo se toman las decisiones dentro de ese comité. Pero luego, los miembros del comité votan según sus propios criterios, sin reglas ni computadores que decidan. Tercero: debemos esforzarnos por ser más confiados. ¿Cuántas veces los han realmente estafado en la vida? Hagan un cálculo rápido de porcentaje: ¿Obtienen un 1% de estafa? ¿Un 10%? Luego calculen lo que han gastado en prevenir estafas (contratos draconianos, notarías que retienen los cheques, negocios que han perdido por no confiar). ¿Ustedes creen que realmente vale la pena?

Ministro Lavín pagará la educación de su hija

6 enero 2011 at 23:12

Esta noticia tiene un par de días pero me gustaría comentarla. Para alguien de afuera, a primera vista parecería la típica noticia del político corrupto que se retracta de asignar de forma fraudulenta una beca a su hija. El problema acá es que la hija del ministro se GANÓ esa beca pues cumple con los requisitos para ello, eso queda bien claro leyendo la noticia.

¿Por qué María Jesús Lavín debe rechazar un derecho que se ganó en igualdad de condiciones con todos los demás becados? Entonces ahora la cosa es que ella no tiene los mismos derechos que los demás sólo por ser hija del ministro, pero en sentido contrario a lo que uno está acostumbrado: Tiene menos derechos por ser hija del ministro.

María Jesús Lavín es una persona y Joaquín Lavín es otra, ¿Por qué ella tiene que cargar con el peso de ser “hija de su padre”? ¿Dónde queda la “meritocracia” que tanto nos gustaría que existiera?… Esto lo digo porque se da, no sólo en este caso, que muchos jóvenes se deben enfrentar a los prejuicios de ser “hijos de”. Esto pasa con las autoridades de gobierno, con los jefes de empresas, con militares de alto rango, con personajes de la televisión, etc. ¡Es algo totalmente injusto!

Por otro lado, la actitud de quienes criticaron al ministro por este asunto particular es terrible. Me da mucha rabia que la oposición se esté comportando de manera tan infantil. ¡Señores! su función es evitar que el gobierno haga estupideces, estar pendientes de las cosas importantes… ¿Por qué no critican el virtual abandono en que tiene el gobierno a las universidades “estatales”? ¿Por qué no hicieron tanto escándalo cuando aumentaron las horas de Castellano y Matemáticas en desmedro de las otras materias como si eso ayudara realmente a la educación?. Hay mucho que criticar a este gobierno, muchas cosas que no están funcionando bien y la oposición en vez de enfocarse en lo importante, están peleando como niños chicos, por eso bajan en las encuestas al igual que el gobierno.

Si me dicen que la hija del ministro terminó una carrera de 4 años en 6, en una universidad privada de las peor evaluadas y se ganó una Beca Chile para estudiar en el extranjero, les creo que haya que criticar, pero esto fue todo en regla, fue algo ganado por mérito.

Que no vengan con las excusas de que él sí puede pagar la carrera porque el objetivo de esta beca en particular es fomentar que los mejores puntajes entren a pedagogía, tengan o no recursos para pagarla, es un incentivo a los buenos puntajes… Ahora, se puede cuestionar la iniciativa de la beca, pero eso no tiene nada que ver con María Jesús Lavín.

Finalmente quiero aclarar que no es mi intención defender al gobierno, sólo quería hacer notar la injusticia hacia una persona cuyo único pecado es “ser hija de”.

El ministro de Educación, Joaquín Lavín, aseguró hoy que él costeará la carrera de su hija, luego que ayer fuera criticado por no haber rechazado la beca Vocación de Profesor, que cubre el 100% de pedagogía a los que obtengan más de 600 puntos en la PSU.

“Si sacó más de 600 puntos tiene todo el derecho a ganarse la beca, como cualquier chilena y chileno. Yo feliz porque ella quiere ser profesora. Ahora, yo hablé con ella y le dije que se estaba armando una polémica porque es la hija del ministro de Educación. Entonces, para que quede claro, yo voy a pagar la educación de mi hija”, dijo Lavín.

El ministro insistió en que “voy a pagar la educación de mi hija, yo la voy a pagar, pero ella igual va a ser profesora, igual va a trabajar tres años en un colegio municipal, igual. La única excepción va a ser porque es mi hija”, afirmó.

Por esta razón María Jesús Lavín, quien obtuvo 667 puntos en la PSU, será la única excepción, ya que la beca es para todos los postulantes igual, independiente de la clase socioeconómica.

Fuente: La Tercera

Hombre intenta recrear Frogger y es atropellado, todavía le quedan vidas

4 enero 2011 at 21:21

Aviso de utilidad pública: no intenten recrear sus juegos favoritos. Sean juegos de guerra como Call of Duty o juegos de ranas como Frogger. Nada bueno va a salir de eso. O pregúntenle al joven de 23 años que decidió jugar Frogger en la vida real en Carolina del Sur esta semana.

Según la policía, el joven y unos amigos estaban “intrigados” por la idea de jugar a cruzar las calles rápidamente sin que lo atropellaran. Por eso se acercó a la autopista 123 de Anderson, Carolina del Sur y esperó a que sus amigos gritaran “Go!” para partir. Pocos segundos después, el genio no supo calcular la distancia entre él y el auto que se acercaba y fue atropellado. Afortunadamente no murió, aunque sí sufrió algunos golpes en la cabeza.

La policía recibió una llamada de emergencia y al llegar al lugar vio al tipo tirado junto al auto en medio de la calle. Se llevaron una buena sorpresa cuando se enteraron del contexto en que ocurrió el accidente. Este no es el primer intento de recrear Frogger, George Constanza lo intentó previamente en el siguiente video.

Fuente: FayerWayer

Y si quedaste con gusto a poco:

No hay nada como el audio original :-P

Aún falta para disfrutar de verdad la televisión digital

4 enero 2011 at 20:51

Cada cierto tiempo visito la página de la SUBTEL dedicada a la implementación de la Televisión Digital en Chile, y el día de hoy me entero que el 16 de diciembre de 2010 se realizó un seminario cuyo tema es el apagón analógico, es decir, cómo gestionar la finalización de las transmisiones en el formato actual, incompatibles con el sitema digital (cabe destacar que esto se haría en no menos de 8 años más).

En este seminario, expositores de España, Francia, Japón, Alemania y Brasil describieron la experiencia en sus países, los cuales ya transmiten en formato completamente digital. Las presentaciones de los mismos se pueden encontrar en la página de la SUBTEL así como el programa del seminario.

Sin embargo, quiero enfocarme en la última presentación, la de Gonzalo Osorio, Project Manager TVD Chile (no sé por qué un cargo en inglés si estamos en Chile pero bueno). En su presentación, se expone el estado actual de la televisión digital en nuestro país, se describe lo que se ha hecho, se habla de la disponibilidad de receptores en el mercado, de que se están realizando transmisiones de prueba, proporciona algunas líneas generales sobre la ley que está en el parlamento en espera de aprobación y una proyección de lo que falta por hacer.

Respecto al tema técnico, hay un solo aspecto que me gustaría destacar, uno que me hace decir “Eso explica muchas cosas” y son las potencias de transmisión de las señales de prueba:

  • TVN Transmite a 8kW en el canal 33 UHF
  • Chilevisión transmite a 1,5kW en el canal 30 UHF
  • Megavisión transmite a 1,2kW en el canal 27 UHF
  • Canal 13 transmite a 1,2kW en el canal 24 UHF
  • La Red transmite a 200W en el canal 28 UHF
  • UCV-TV (En Valparaíso) transmite a 700W en el canal 26 UHF

Eso explica por qué casi en todo Santiago se ve TVN mientras que los demás canales son mucho más difíciles de sintonizar de manera sólida. En un foro se dice que la potencia de transmisión comercial en Sao Paulo sería entre 5kW y 12kW por lo que la señal de TVN estaría en ese rango… Sin embargo, no tengo antecedentes para validar esa información.

Lo otro que aparece en dicha presentación es el proceso de certificación de equipos que debiera estar en curso, esto es para poder tener el logo oficial que garantizaría que un receptor cumple con los estándares chilenos. Se afirma que en el corto plazo la labor a realizar es continuar con seminarios de capacitación, “misiones técnicas de expertos”, búsqueda de fuentes de financiamiento, es decir, aún nada que impacte realmente en la gente.

Al mediano plazo (no sé cuánto significaría eso en tiempo) se buscará informar más al usuario y por fin promulgar la ley de televisión digital, recién ampliar las transmisiones a otras ciudades y aún más seminarios y cosas.

Finalmente, para el largo plazo se habla de acuerdos, desarrollo de negocios y programas de cooperación.

En definitiva, aún falta un buen tiempo antes de que podamos disfrutar todos de la, ya no tan nueva, televisión digital a pesar de que cualquiera puede comprar ya sus receptores en cualquier multitienda (o televisores con el receptor incorporado).

Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile

3 enero 2011 at 12:18

Saludo a futuros estudiantes :-)

http://ingenieria.uchile.cl/