Pizza con Orégano

3 octubre 2007 at 23:56

Uno de los más destacados exponentes de la gastronomía italiana es la pizza, un pan plano con queso mozzarella, salsa de tomate y otros ingredientes. En mí opinión el orégano no puede estar ausente de una buena pizza aunque no necesariamente forme parte de los ingredientes originales de la misma. Sin embargo, la referencia a esta comida es sólo una excusa ya que este artículo no trata de aquello.

Estas palabras están clasificadas como “Razonando fuera del recipiente” así que debería tratarse de algún análisis de alguna situación particular o una reflexión sobre algún concepto pero creo que tampoco va en ese sentido este post, de todas maneras usted señor no lector, que no está leyendo esto (porque acá no entra casi nadie que no sea un bot para llenarme de spam), no se podrá dar cuenta de que la clasificación de esta entrada no concuerda con la línea de las demás así que no importa.

En este punto se preguntará cuál es entonces el motivo de esto. Quizás piense que estoy gastando mi tiempo para sentirme bien pensando que mi blog tiene una gran relevancia para mi vida y por lo tanto debo mantenerlo. Quizás crea que deseo decir que me siento bien, mejor que otros que han sucumbido y yacen inconcientes mientras yo camino en una fría y lluviosa noche de invierno sintiéndome superior. Quizás se le antoje que escribo cosas sin sentido porque estoy desesperado ante la inminencia de que me fusilen, luego me disparen con ametralladoras, hagan explotar mi cuerpo y disuelvan los restos que queden con ácido sulfúrico porque ayudé a la persona equivocada sin razón alguna. Quizás se sienta tentado a pensar que hay algo que quiero expresar pero no deseo hacerlo explícitamente para evitarme un mal rato. Seguramente se imaginará que quiero aprovechar el poco tiempo del cual dispongo hoy porque vivir como persona normal es una cosa suntuaria para un estudiante de ingeniería eléctrica de la Universidad de Chile (“yo soy académica”(si sabe de qué hablo, ría)). Quizás sólo estoy desconcentrado y desorientado, de lo que estoy seguro es que esto no es un paseo al azar de ninguna manera, de hecho podría ser un paseo con un destino fijo al cual podría llegar en metro o bien en auto pero respetando los semáforos.

Por otro lado, quizás tampoco sea necesario que diga el objetivo del post dejando de responder a mi impulso de redactar cosas autocontenidas que lo expliquen todo. Probablemente terminaré haciéndolo de todas maneras….

En fin, si cree que nada de esto tiene sentido alguno, tiene razón. Si cree que este texto es malo, tiene razón. Si cree, por el contrario, que hay cosas que llaman la atención, tiene razón. Si cree que alguna de las cosas dichas fueron idea suya, tiene razón. Si cree lo anterior y piensa que le he copiado, también tiene razón y en ese caso le informo que ha pasado por mi cabeza al momento de escribir esto, formando parte de la enorme maraña que habita en ella y que absolutamente nadie puede desenredar…

Ya, queda poco para las 12 así que me largo porque tengo que estudiar Conversión.
¡Un gran saludo!

Rodrigo Maureira – 3 de octubre de 2007